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Grupo Germinal

7 de abril de 2004.-

 

Camaradas del GG:

 

Hemos recibido vuestra respuesta a la polémica que ya abriéramos con ustedes sobre aristocracia y burocracia obrera.

Indudablemente no tenemos ningún acuerdo. Es más, opinamos que vuestra Tesis no responde seriamente a ninguno de los argumentos que planteamos nosotros en la respuesta que enviamos al GB en la carta del 13 de octubre de 2003.

Vuestra Tesis sobre aristocracia obrera, a nuestro entender, revisa todas las posiciones de la III y la IV Internacional al respecto. Tan es así que no pueden aportar ninguna cita de la III y la IV Internacional que sustente vuestra posición.

Y decimos que no queremos hacer una respuesta -que prepararemos con tiempo-, sino transmitirles algunas graves inquietudes que nos quedan luego de leer vuestras Tesis rápidamente. Tomen esta carta como una respuesta escrita a vuelapluma, puesto que vuestras Tesis nos han llegado hoy mismo. Lamentablemente, este es el resultado, a nuestro entender, de no haber preparado colectivamente la reunión de LP. De todas maneras, con esta primera respuesta, queremos aportar para que dicha reunión alcance a debatir esta cuestión sobre la aristocracia y la burocracia obrera, y las profundas diferencias que, al respecto, han salido a la luz.

 

1)             Para la III y la IV Internacionales, la aristocracia obrera no sólo da origen a la burocracia sindical, sino que se ha organizado en partidos mundiales, y de ellos, el fundamental, es la socialdemocracia.

Ustedes opinan en el punto 14 que "... estas leyes pondrán al grueso de la aristocracia obrera al servicio de la revolución si quiere defender su posición económica en conjunto, pues ello la obliga a defender las conquistas obreras en general".

Ello significa que los partidos de la aristocracia obrera, como la socialdemocracia, ¿también seguirán este curso?

Las Tesis de la III Internacional son claras al respecto: "Uno de los obstáculos más graves para el movimiento obrero revolucionario en los países capitalistas más desarrollados, deriva del hecho que gracias a las posesiones coloniales y a la plusvalía obtenida por el capital financiero, la burguesía ha podido crear una pequeña aristocracia obrera relativamente importante y estable. Esta se beneficia obteniendo mejores retribuciones y por ello posee un estrecho espíritu corporativo, prejuicios capitalistas y pequeñoburgueses. Constituye el verdadero apoyo social de la II Internacional, de los reformistas y "centristas", y es en la hora actual, el principal apoyo de la burguesía dentro del movimiento obrero.

No es posible una preparación previa del proletariado para derribar a la burguesía, SIN UNA LUCHA DIRECTA, SISTEMÁTICA, PROLONGADA, DECLARADA, ABIERTA, CONTRA ESA PEQUEÑA MINORÍA, QUE SIN NINGUNA DUDA (COMO LO HA DEMOSTRADO LA EXPERIENCIA) DARA MUCHOS DE SUS MIEMBROS A LA GUARDIA BLANCA DE LA BURGUESÍA, DESPUES DE LA VICTORIA DEL PROLETARIADO". (“Las tareas principales de la Internacional Comunista”, II Congreso de la III Internacional, destacados nuestros).

Para ustedes, por el contrario, la aristocracia obrera sería obligada “a defender las conquistas obreras en general”?!! ¡Jamás ningún marxista revolucionario planteó semejante barbaridad, camaradas, ni mucho menos se atrevió a defenderla!

Pero, nuevamente en contra de la III Internacional y sus lecciones de estrategia revolucionaria, ustedes insisten, en el punto 16:

 

"16.1: Lucha política encarnizada contra la burocracia supurada por la aristocracia"

16.2 Previsión del futuro enfrentamiento militar contra esta burocracia.

16.3 TRABAJO POLITICO INCESANTE SOBRE LA ARISTOCRACIA EN LAS ORGANIZACIONES OBRERO-BURGUESAS (LO QUE REQUIERE ADECUADAS TACTICAS DE FRENTE UNICO DE CARA A LAS ORGANIZACIONES OPORTUNISTAS Y CENTRISTAS)".(destacados nuestros)

 

2)            Para ustedes, el pasaje de los mencheviques a la contrarrevolución frente a la revolución proletaria triunfante en 1917 no hace más que "concretar la evolución del oportunismo obrero ya denunciada por Marx y Engels".

Para Trotsky y la IV Internacional, como para la III, la burocracia y la aristocracia obrera son un salto de cantidad en cualidad en relación a la evolución del reformismo del siglo XIX. Ambos se convierten en agentes directos de la burguesía en el movimiento obrero. Es decir, pagos. Por eso dan origen a partidos contrarrevolucionarios socialmente, en la época imperialista, y sólo reformistas y reaccionarios en la época de desarrollo orgánico del capitalismo en el siglo XIX.

Por ello, los camaradas que han investigado para escribir vuestras tesis, tienen que afirmar en el punto "Sobre Lenin y la distinción entre aristocracia y burocracia" que no han encontrado un atisbo de distinción de Lenin al respecto. Y no lo podrán encontrar en ningún trabajo y legado estratégico y programático de la III y la IV Internacionales.

 

3) En sus Tesis, hablan como si estuviéramos frente a un movimiento obrero como el de la época relativamente reformista y de desarrollo orgánico del capitalismo. Por ello hablan de un solo estrato de obreros -la aristocracia obrera-, y no pueden distinguir que la descomposición del capital financiero también ha creado y desarrollado, además de la aristocracia obrera, otro estrato de obreros, basado en la crisis de las fuerzas productivas y en la desocupación crónica que esto ha provocado: los desocupados, casi una verdadera sub-clase de parias, como los denominaba la III Internacional.

Por ello la III Internacional exigía "penetrar cada vez más profundamente en las masas", para combatir a esa minoría de parásitos y agentes directos del capital que son la aristocracia y burocracia obrera. Así decía la III Internacional en su III Congreso:

 

"Mientras que los capitalistas se aprovechan del ejército cada vez más numeroso de desocupados para ejercer una presión sobre el trabajo organizado con miras a una reducción de salarios, los socialdemócratas, los independientes y los jefes oficiales de los sindicatos se alejan cobardemente de los desocupados, los consideran simplemente como sujetos de la beneficencia gubernamental y sindical, y los caracterizan políticamente como lumpen-proletariado, los comunistas deben darse cuenta claramente que en las condiciones actuales el ejército de los desocupados constituye un factor revolucionario de valor colosal. La dirección de este ejército debe ser tomada por los comunistas. Por la presión ejercida por los desocupados sobre los sindicatos, los comunistas deben apresurar la renovación de los sindicatos, en primer lugar su liberación de la influencia de los jefes traidores.

El Partido comunista, uniendo los desocupados a la vanguardia del proletariado en lucha por la revolución socialista, salvará a los elementos más revolucionarios e impacientes de aquéllos, de cometer actos desesperados aislados y hará capaz, y en condiciones favorables, fortalecerá a toda la masa para apoyar el ataque comenzado por un grupo de proletarios, para desarrollar ese conflicto más allá de sus límites, para hacer de ellos el punto de partida de una ofensiva decidida; en una palabra, transformará toda esa masa y, de un ejército de reserva de la industria, hará un ejército activo de la revolución.

Tomando con la mayor energía la defensa de esta categoría de obreros, descendiendo dentro de las profundidades de la clase obrera, los Partidos Comunistas no representan los intereses de una capa obrera contra otra, sino que representan el interés común de la clase obrera, traicionado por los jefes contrarrevolucionarios en provecho de los intereses momentáneos de la aristocracia obrera: cuanto mayor sea la capa de desocupados y de semi-ocupados, y en mayor medida su interés se transforme en el interés común de la clase obrera, más deberán subordinarse los intereses pasajeros de la aristocracia obrera a estos intereses comunes. El punto de vista que se apoya en los intereses de la aristocracia obrera para enfrentarlos como un arma contra los desocupados para abandonar a estos últimos a su cuenta, desgarra a la clase obrera y es un hecho contrarrevolucionario.

El Partido comunista como representante del interés general de la clase obrera no debería limitarse a reconocer y a hacer valer por la propaganda ese interés común. No puede representar eficazmente este interés general sino es conduciendo, en ciertas circunstancias, el grueso de la clase obrera más oprimida y empobrecida, al combate contra la resistencia de la aristocracia obrera". (Tesis sobre la Táctica, III Congreso de la III Internacional, negritas nuestras).

 

Para ustedes, por el contrario, de lo que se trata es de hacerle a la aristocracia obrera mucha propaganda, y aplicar tácticas de frente único obrero. ¡Qué vergüenza; qué revisión del legado de la III Internacional!

 

3)            Camaradas, vuestras tesis son una ruptura total no sólo con el programa y la estrategia de la III Internacional, sino también con sus tácticas, puesto que el objetivo de la táctica de frente único obrero era eso, una táctica para desenmascarar y derrotar implacablemente a la aristocracia y a la burocracia obrera organizada en la socialdemocracia y en sus sindicatos.

Ustedes han castrado el carácter revolucionario de la III Internacional y de la guerra civil establecida en los procesos revolucionarios entre la misma -apoyada en la mayoría del proletariado y en sus sectores mas explotados-; y la II Internacional y la Internacional dos y media, sostenidas en la aristocracia y la burocracia obrera, cuyos partidos, como la socialdemocracia alemana, asesinaron a Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, apoyándose en la aristocracia obrera contra la mayoría de la clase obrera organizada en los consejos obreros de la revoluciones de 1918 y 1919.

Para ustedes, la III internacional se dedicó, en su estrategia y tácticas, ¿a un "trabajo incesante sobre la aristocracia obrera"? ¿O, por el contrario, se construyó preparándose para derrotar a esta minoría parásita de la clase obrera, y a sus partidos y burócratas sindicales?

Digan la verdad, camaradas: ustedes opinan que Lenin y la III internacional estaban equivocados en este punto. De ser así, estaríamos ante una revisión seria, y la podríamos discutir con mayor claridad. No se puede revisar sin decir que se está revisando, camaradas.

 

4)            Un error en la teoría puede llevar a una tragedia en el programa de acción. Ustedes dicen en el punto 11 de vuestras Tesis:

 "Todo intento de presentar las movilizaciones de los proletarios y campesinos pobres de los países semicoloniales y dominados como un enfrentamiento entre la revolución y la contrarrevolución siendo encarnada ésta por una parte de los proletarios de los países imperialistas, no es más que un plegamiento político a las burguesías nacionales de estos países y por tanto, a las burguesías imperialistas".(negritas nuestras)

Es decir, ustedes se han puesto como defensores de la aristocracia obrera de los países imperialistas, alimentadas, pagadas y defendidas por las burguesías imperialistas, y aplaudidas por las burguesías nacionales de los países semicoloniales porque es esa aristocracia obrera la que impide la unidad entre el proletariado de los países imperialistas y sus hermanos de clase del mundo semicolonial. ¡No hay mejor aliado para las burguesías nativas de los países semicoloniales que la aristocracia y la burocracia obrera de los países imperialistas!

¡Deben pararse en un punto, camaradas! La III y la IV Internacionales, y la experiencia misma de decenas de revoluciones y contrarrevoluciones, ya han demostrado que la aristocracia obrera no solo supura burocracia sindical contrarrevolucionaria, sino también guardias blancos contrarrevolucionarios, y base social para que la burguesía aplaste al movimiento revolucionario del conjunto del proletariado, y siga oprimiendo, expoliando y masacrando a los heroicos pueblos coloniales y semicoloniales que constituyen una enorme franja del proletariado mundial. ¡Estas son las verdaderas lecciones revolucionarias de la III y la IV Internacionales.

Para ustedes el pus es la burocracia, y no se dan cuenta de que el absceso infectado que la genera es esa capa minoritaria privilegiada de la aristocracia obrera que hay que aplastar con métodos de guerra civil, tanto en los países imperialistas como en los países semicoloniales, para que triunfe la revolución proletaria.

 

5)            Ya los habíamos alertado de que renegaban del programa de la revolución política del Programa de Transición que demandaba la expulsión de los soviets de la burocracia y la aristocracia obrera. Ustedes, en vuestras Tesis, siguen defendiendo la omisión de esta cuestión en la carta que enviara el GB el 11 de octubre de 2003, y que inició la polémica. O sea que, para ustedes, el Programa de Transición estaba equivocado en su programa para la revolución política cuando planteaba "¡Fuera la aristocracia y la burocracia obrera de los soviets!" y llamaba a la insurrección y a la guerra civil para derrotarlas. Para ustedes, tendría que haber planteado ¡"Abajo la burocracia!", y hacer "un trabajo incesante" en los sindicatos stajanovistas de la burocracia soviética.

Ustedes hoy se levantan contra el legado de la IV Internacional que reivindicó en "La revolución traicionada" a los obreros que, en sus barrios, inclusive llegaban a asesinar por odio a los aristócratas obreros stajanovistas.

Pero este revisionismo ya los precipita a la bancarrota teórica en este punto, cuando plantean que "el stalinismo ha perdido su papel específico dentro del oportunismo político y debe ahora enfrentar un proceso de reconversión política". Como para ustedes el stalinismo dejó de ser burocracia, dejó de ser contrarrevolucionario y por lo tanto afirman, entre paréntesis, lo sustancioso de su posición, cuando afirman como conclusión de lo anterior: "(concretado por el momento en un centrismo de derechas que expresa de forma ejemplar el movimiento de los Foros Sociales)", (negritas nuestras).

Camaradas, aquí ya se están cayendo al precipicio y están a tres metros de llegar a su fondo. Para ustedes el Foro Social Mundial de Fidel Castro, el PC de Pekín con sus “empresarios rojos", los comandantes sandinistas y del Frente Martí del Salvador devenidos en nuevos yuppies; la dirección de las FARC que administran un tercio del PBI de Colombia (narcotráfico y transporte); el PC Chileno, han perdido su carácter contrarrevolucionario, y se han convertido en un "CENTRISMO DE DERECHAS". Pero, ¡tienen la posición de todos los liquidacionistas que dicen que las corrientes stalinistas de Europa, América Latina y el mundo semicolonial han devenido en centristas! Es decir, que el FSM no es una organización internacional contrarrevolucionaria, es una internacional centrista de derecha, como la Internacional dos y media, a la que se puede ir y hacerle entonces un "Bloque de los Cuatro", por ejemplo! Esa es la posición de Alain Krivine, del SWP, del PO, de todas las sectas morenistas que pululan por el mundo!

La verdad, camaradas, es que desde aquí se justifica que se puede hacer, por ejemplo, el Bloque Socialista que hicieron todos los renegados del trotskismo en Chile al interior del partido único con el stalinismo. Con vuestra definición de que el stalinismo ha devenido en centrismo, rompen todas las barreras entre revolución y contrarrevolución, entre partidos revolucionarios y contrarrevolucionarios. Hasta aquí los ha llevado vuestra revisión del legado de la III y la IV Internacional sobre aristocracia y burocracia obrera. Por eso, de las frondosas citas de materiales investigados que publican en Anexo, no hay ninguna cita de la III ni de la IV Internacional al respecto.

 

6) Rompen también con la plataforma de Convocatoria a la Conferencia Internacional del Colectivo, que afirma que "socialdemócratas y stalinistas son secuaces comprados por el enemigo capitalista". Deben llamar a corregir la plataforma que en su introducción plantea que nos agrupamos "levantando una posición principista internacionalista y concentrando en ella la lucha contra las direcciones traidoras agrupadas en el Foro Social Mundial -verdadera internacional contrarrevolucionaria..." (negritas nuestras)

Si dan un paso más con sus tesis, no dejarán piedra sobre piedra de la Convocatoria a la Conferencia Internacional, ni de nuestra lucha contra los renegados del trotskismo, ni de la denuncia al accionar contrarrevolucionario de ese Foro Social Mundial ante todos los hechos fundamentales de la lucha de clases mundial.

 

7) El grito de guerra de la IV Internacional en su congreso de fundación -como así también nuestra plataforma- fue declararle la guerra a todas las direcciones colgadas de las faldas de la burguesía y su política de conciliación de clases. ¡Y ustedes nos llaman a hacerle propaganda a la aristocracia obrera y a sus partidos, ambos colgados a los faldones de la burguesía!

Lo que ustedes proponen en su punto 16 (subpuntos 1, 2 y 3), no es una política nueva, es la de Pivert: lleva al pivertismo, a una política de presión para convencer a la aristocracia obrera y a sus partidos, inclusive para que vayan más allá de lo que quieren ir. Pero esto es lo que hacen todo el revisionismo y los liquidadores de la IV Internacional en Brasil, en relación al PT y a Lula en el gobierno con su frente popular.

Ahora comprendemos algunas secuencias francamente oportunistas hacia el PSOE, contenidas en vuestra declaración sobre el estado español que nos han enviado.

 

8) A ninguna de estas críticas que les estamos haciendo a sus tesis las consideramos exageradas. Puesto que si, como ustedes afirman, las leyes del capitalismo "pondrán al grueso de la aristocracia obrera al servicio de la revolución si quiere defender su posición socioeconómica" (punto 14), pues entonces, la revolución es más fácil que robarle un helado a un ciego, como decían los morenistas pro-socialdemócratas. Justamente, por el contrario, la aristocracia obrera, para mantener sus privilegios, es enemiga mortal de la revolución que liquidará todos esos privilegios.

Y si las leyes objetivas del capital, del imperialismo, llevarán a la "progresiva disolución de los segmentos de la clase obrera que supuran a las capas minoritarias de la aristocracia obrera", (punto 14) todo el bolchevismo, la III y la IV Internacionales, y el combate de nuestro Colectivo son un gran equívoco en la historia. Ustedes nos presentan un panorama donde las leyes del capital llevarían al movimiento obrero de la época imperialista de crac, guerras, crisis y revoluciones, a transformarse progresivamente en un movimiento obrero como el del siglo XIX, con una capa ideológicamente reformista, pero no comprada; diferenciada inclusive económicamente, como lo estudiaron Marx y Engels, pero no pagada y con privilegios para sostener la contrarrevolución, como lo definieron Lenin y Trotsky, los marxistas revolucionarios de la época imperialista.

Para nosotros, las leyes de esta época imperialista son al revés: las filas obreras son divididas; se crea de hecho una subclase de parias crónicos como es la fuerza de trabajo desocupada. Se desincronizan las distintas capas del proletariado. Se mantiene una minoría de aristócratas y burócratas obreros sostenidos por el imperialismo justamente para, en los momentos decisivos, y de mayor crisis de las tendencias del capitalismo, se pasen a las guardias blancas para aplastar la insurrección, para que no triunfe la revolución.

Justamente, en los momentos de más crisis es donde la burguesía más necesita a la aristocracia y a la burocracia obrera y a sus partidos. Ustedes tuvieron una revolución en un país vecino, en Portugal en los '70, que fue aplastada no solamente por los cachiporrazos dados por el stalinismo contra los consejos de obreros, inquilinos y soldados, sino que fue estrangulada por la socialdemocracia apoyada en la aristocracia obrera, con su Asamblea Constituyente.

Esto es así porque ustedes están hablando -igual que nosotros- de la aristocracia obrera de conjunto en esta época imperialista, más allá que tal o cual sector de la aristocracia obrera en tal o cual sector de tal o cual rama de la producción, en determinado momento, sea atacado y liquidado como tal.

Precisamente porque las leyes del capitalismo no actúan como ustedes dicen, ya el camarada Trotsky en la "La Lucha contra el fascismo en Alemania" alertó no sólo que el fascismo penetraba en el proletariado por sus sectores lúmpenes, sino también por arriba, por la aristocracia obrera. Por ello, la burguesía y los grandes trusts, que son más perspicaces que vuestras Tesis, no terminaron de aniquilar a la socialdemocracia, sino que la preservaron. Sí asesinaron y aplastaron a la clase obrera alemana, gracias a la traición del Partido Comunista.

Por esta desincronización de las filas del proletariado que crean las tendencias del capitalismo decadente en su época imperialista, es que se vuelve imprescindible luchar por construir partidos revolucionarios que, en los momentos decisivos, puedan unir las filas del proletariado derrotando a la aristocracia obrera y a sus excrecencias, y abrirle paso a las amplias masas obreras a la toma del poder.

Justamente porque los intereses de la aristocracia obrera son irreconciliables con los intereses de conjunto del proletariado, precisamente por ello, se fundaron la III y la IV Internacionales.

Ustedes no comprenden el magistral trabajo de Trotsky, "A 90 años del Manifiesto Comunista". Y por ello no logran discernir las leyes que rigen la época imperialista.

Trotsky, en ese trabajo, da las premisas de este pensamiento al definir con claridad las tesis marxistas revolucionarias en la época imperialista respecto de la aristocracia obrera:

 

"El error de Marx y Engles, en relación con las fechas históricas, surgía por un lado, de la subestimación de las posibilidades futuras latentes en el capitalismo; y por el otro, de la sobrevaloración revolucionaria del proletariado. La revolución de 1848 no se convirtió en una revolución socialista como había pronosticado el Manifiesto, sino que abrió para Alemania la posibilidad de un vasto ascenso capitalista en el futuro. La Comuna de París demostró que el proletariado no puede quitarle el poder a la burguesía si no tiene para conducirlo un partido revolucionario experimentado.

Mientras tanto, el período prologando de prosperidad capitalista que siguió, produjo no la educación de la vanguardia revolucionaria sino la degeneración burguesa de la aristocracia obrera, lo que a su vez se convirtió en el principal freno a la revolución proletaria". (negritas nuestras)

 

E insiste sobre las leyes del capitalismo en la época imperialista, y el nuevo proletariado que esta época moldea:

 

"Sin embargo, la preservación artificial de la antigua capa pequeñoburguesa de ninguna manera mitiga las contradicciones sociales, sino que por el contrario, las inviste de una especial malignidad, y junto con un ejército permanente de desocupados constituye la expresión más malévola de la decadencia del capitalismo".

 

Como vemos, la tesis trotskista es opuesta y demuele las tesis sobre aristocracia obrera del GG, que ha venido a defender y a llevar hasta el final las anteriores posiciones del GB.

En el mismo texto, Trotsky agrega, más adelante:

 

"Si el proletariado por una razón u otra, se muestra incapaz de derrocar con un golpe audaz al perimido orden burgués, entonces el capital financiero en su lucha por mantener su dominio inestable, no puede hacer otra cosa que convertir a la pequeñoburguesía, a la que ha empobrecido y desmoralizado, en el ejército fascista de los progroms. La degeneración burguesa de la socialdemocracia y la degeneración fascista de la pequeñoburguesía están interrelacionados en cuanto a causa y efecto".

 

Estas son las verdaderas leyes que rigen en la época imperialista, que han transformado a la aristocracia obrera "EN EL PRINCIPAL FRENO A LA REVOLUCION PROLETARIA".

¿Les choca esto, camaradas? No se enojen ni se ofusquen con el COTP-CI. Discutan contra Trotsky, contra Lenin, contra la III y la IV Internacionales, de cuyo legado ustedes hoy pretenden no dejar piedra sobre piedra.

 

9)            Con vuestras Tesis, compañeros, ustedes niegan que las dos carnicerías provocadas por las dos guerras interimperialistas, en las que se llevó al proletariado a matarse como carne de cañón por los intereses de los distintos imperialismos, fue provocada por derrotas contrarrevolucionarias del proletariado como sucedió con el fascismo en Alemania; o bien porque la aristocracia obrera y sus partidos socialdemócratas convencieron al proletariado de ir a la carnicería a masacrarse entre sí- ¡Cómo que la aristocracia obrera, sus partidos y sus burocracias sindicales no son un apoyo militar para la burguesía!!! Sin ese apoyo no habría habido primera guerra mundial. Con concesiones económicas, materiales, a la aristocracia obrera, pudo el imperialismo, a través de la traición de los partidos socialdemócratas, convencer al proletariado de que se masacrara entre sí.

 

Camaradas, están cayendo en un dislate antimarxista que los puede llevar a una tragedia en el programa, a la adaptación a la aristocracia obrera, sobre todo ahora que ha comenzado esa terrible presión que es la "marea rosa" que sacude a España y Francia, con el triunfo del PSOE y el de los socialistas en las elecciones regionales francesas.

Ustedes afirman que nosotros estamos sujetos a presiones que nos llevan, en nuestras posiciones teóricas y programáticas, a adaptarnos a nuestras propias burguesías nacionales del mundo semicolonial. Y nosotros afirmamos que ustedes han comenzado a adaptarse en el terreno teórico (¿y programático?) a la burocracia y a la aristocracia obrera que en Europa va a estrangular o luchará por hacerlo, las tendencias al levantamiento del proletariado de ese continente.

Nuestro Colectivo es una conquista, tanto para ustedes como para nosotros, porque en estas luchas políticas, contrapesaremos las tendencias que tenemos a adaptarnos a las respectivas presiones que sufrimos y lo que es peor, a intentar justificarlas teóricamente.

 

Camaradas: los llamamos a pararse en un punto. O bien, a ir hasta el final y decir que están revisando todo el legado teórico y programático de la III y la IV Internacionales en relación a la aristocracia y a la burocracia obrera.

Lo que es más grave, esto los llevará a querer cambiar en textos parciales, el programa de 21 puntos que juntos conquistamos de convocatoria a la conferencia Internacional.

Puesto que ubicados desde aquí, desde estas nuevas concepciones vuestras que están emergiendo -o que al menos, recién conocemos nosotros- las discusiones sobre la táctica del frente único obrero dejarían de ser discusiones sobre formulación, y pasarían a ser diferencias sobre puntos centrales del programa y el álgebra revolucionaria.

No se olviden que todas las corrientes que se adaptaron a las direcciones traidoras en Yalta, lo hacían, ya sea al stalinismo, con miles de justificaciones teóricas, como fuera el pablismo; y otras, como la corriente de la que ustedes provienen, lo hacían a la socialdemocracia. Así, el pablismo hablaba de la doble naturaleza de la burocracia stalinista –revolucionaria, en tanto defendía al estado obrero; y contrarrevolucionaria en tanto era agente del imperialismo- para adaptarse a ella. El pablismo afirmaba entonces, que la burocracia stalinista era por momentos revolucionario, y por momentos, contrarrevolucionaria.

Hoy ustedes repiten las viejas teorías de las alas pro-socialdemócratas del movimiento trotskista, que hablaban de la doble naturaleza de la aristocracia obrera. Es decir, que ésta sería ideológicamente reformista, pero socialmente no contrarrevolucionaria, lo contrario de cómo han definido el leninismo y el trotskismo a la aristocracia obrera en la época imperialista que insistimos, planteó con claridad en que ésta se ha transformado “en el principal freno de la revolución proletaria”. De esa posición sobre la doble naturaleza de la aristocracia obrera, surgía la base teórica de la adaptación a la socialdemocracia por parte de las corrientes lambertista y morenista.

Estas dos posiciones que arriba sintetizamos, son ambas seudoteorías con las que se justificaron las peores adaptaciones del trotskismo de Yalta en todas sus variantes.

 

Por supuesto que vuestras Tesis, que son propuestas para que las debatan y las asuman el resto de los grupos del Colectivo, serán publicados por nosotros inmediatamente. Nos merecemos un debate.

Pero sepan, camaradas, que tesis como éstas ya fueron rechazadas por todos los grupos y cuadros organizados en el COTP-CI en 16 años de lucha contra las corrientes morenistas de las que provenimos.

Como creemos que vuestras tesis no responden a la extensa respuesta que le hemos dado al GB, y que hemos publicado en nuestro Suplemento Especial del BIOI N° 6 del 6/11/03, no abundamos en los frondosos argumentos que allí planteamos. Tan solo refutamos los nuevos argumentos que hoy esbozan ustedes y que no han hecho más que ahondar nuestras diferencias.

Por ello no vamos a abundar sobre que la lucha fundamental contra la aristocracia obrera y las organizaciones que ésta dirige, es la lucha por la democracia obrera, cuestión que ustedes callan, puesto que coinciden en lo sustancial con el GB: en que se trata de hacer propaganda política, y de aplicar tácticas de frente único para convencerla, tal como ustedes escriben –insistimos- en el lamentable punto 16 de vuestras tesis. ¡Como si la lucha por la democracia obrera no fuera una lucha casi de guerra civil al interior de las organizaciones obreras, contra la aristocracia obrera que es la base de la asfixia total de todo intento de democracia directa de los explotados, impuesta inclusive con métodos de guerra civil contra la amplia mayoría de la clase obrera, como lo demuestra toda la experiencia histórica del proletariado!

Ustedes deben conocer nuestra posición y la de la IV Internacional en vida de Trotsky frente a la aristocracia obrera blanca en Sudáfrica, y la que nosotros tenemos frente a la aristocracia obrera israelí en ese Estado sionista-fascista.

Por ello, camaradas, ya es tocar definitivamente el fondo del precipicio, cuando ustedes afirman que "la aristocracia obrera, sin embargo, no ha sido base militar de la burguesía, sino solo base social de la influencia de ésta en el seno del movimiento obrero".

Esto ya ha sido refutado no solo por el legado de la III y la IV Internacionales, por las dos guerras mundiales, sino también por la experiencia viva de la revolución palestina, en la que juntos intentamos intervenir. La aristocracia obrera israelí es la base militar y la fuerza de choque del ejército sionista usurpador y genocida, contra las heroicas masas palestinas.

Nuevamente, les insistimos en que, de mantenerse ustedes en estas tesis, no estarían dejando piedra sobre piedra de la plataforma de convocatoria común a la Conferencia Internacional. Esperamos que este rasguño no se transforme en gangrena.

Lo que sí es un mérito de vuestras Tesis, es que ponen blanco sobre negro las reales y profundas diferencias políticas que tenemos sobre puntos fundamentales del programa marxista. Esto no hace más que mostrar que ya es una necesidad en nuestro Colectivo, que ustedes y el GB, como mínimo, se transformen en una tendencia. Esto habría evitado y evitaría, toda la engorrosa discusión metodológica a través de la que se han malexpresado las profundas diferencias políticas existentes sobre concepción de centralismo democrático; sobre Frente único obrero y vuestra política de presión sobre el PSOE que los lleva a aplicar una orientación pivertista en España que no consideramos correcta para unificar a la clase obrera del Estado español con la sufrida y castigada clase obrera vasca; sobre concepción de internacionalismo que ha emergido en la preparación de esta reunión de abril que estamos realizando; sobre qué Internacional hay que construir; y ahora, sobre vuestras tesis de aristocracia y burocracia obrera, coincidentes y continuidad en un todo de las del camarada Philippe del GB.

Por ello insistimos: ¡transfórmense ya en tendencia! Este es el mejor camino, el más sano, para clarificar y canalizar las diferencias políticas que existen. Cuando uno ve un ser vivo que tiene dos patas, alas, plumas, pico y vuela, dice inmediatamente que es un ave. Cuando lo estudia más detenidamente y esta ave se devela con sus características propias, alcanza a definir a qué variedad o familia pertenece.

Cuando ustedes y el GB tienen en común todas las posiciones que antes mencionamos, tenemos que decir que son "un ave", es decir, de hecho, una tendencia, y esperemos que la declaren de derecho en esta reunión en LP. A qué variedad pertenecen, lo iremos definiendo en la lucha fraternal, pero clara, de tendencias, y en debates como éste que ya están establecidos.

 

Lourdes y Joaquín V., por la dirección del GOI,

Integrantes del SI del COTP-CI

 

PD: Posiciones como la vuestra, camaradas, ya fueron rebatidas por nuestra corriente, no sólo en nuestras cartas anteriores al GB, sino que fue éste un punto central de lucha teórica, política y programática y de ruptura con el PTS, que sobre aristocracia y burocracia obrera, opina exactamente igual que ustedes. Les haremos a la brevedad posible un envío con los materiales que, al respecto, escribimos en polémica contra el PTS, y sobre las consecuencias que esta posición tiene, por ejemplo, frente a la situación del proletariado alemán, cuestión que hemos retomado (como esperamos que hayan podido ver), en nuestro último Democracia Obrera N° 21.