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DECLARACIÓN DEL GRUPO
GERMINAL ANTE LA CRISIS SOCIAL Y POLÍTICA DE MÉXICO
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¡Toda la clase obrera, todo el pueblo de México por la victoria de
Oaxaca!
·
¡Ni Ulises Ruiz ni recambio, todo el poder a la Asamblea Popular de
los Pueblos de Oaxaca!
·
La respuesta al fraude electoral no es López Obrador, es la extensión
y centralización de las Asambleas Populares a todos los niveles por todos los
estados de México
¡Por un Gobierno de los
obreros y campesinos de México!
Una
profunda agitación social y política sacude a toda Latinoamérica. Después de los levantamientos populares de
Argentina y Ecuador, del inicio de un proceso revolucionario en Bolivia, de los
grandes movimientos de masas antiimperialistas en Venezuela, de la huelga
general de un mes en Panamá, ahora es México quien entra en acción, con la
fuerza que le otorga su importante peso económico y demográfico en el conjunto
de Iberoamérica.
Las huelgas obreras con ocupación.
La victoria de Sicartsa.
Una
explosión el 19 de febrero de 2006, en la mina de Pasta de Conchos - 65 mineros
muertos- que puso en evidencia la casi
ausencia de mantenimiento e inversión
en seguridad laboral en el conjunto de las minas del país, ha sido el detonante
de una ola de largas huelgas en la minería y gran metal. Huelgas que han tenido por eje la reacción
contra el intento de la Secretaría de Trabajo de Fox de destituir
administrativamente y perseguir judicialmente al secretario general del
Sindicato de Mineros y Metalúrgicos, Napoleón Gómez Urrutia. Contra la intervención del gobierno en la
vida sindical y convocadas dislocadamente por la propia dirección del
sindicato, han estallado en los últimos 5 meses 137 huelgas ‘ilegales’. De ellas, la mayor parte con ocupación obrera permanente de las instalaciones, y
algunas tan duras y largas que han durado más de cuatro meses -la mina de La Caridad, en Nacozari- y tan
victoriosas como la que ha paralizado Sicartsa (la segunda siderúrgica más
grande de Latinoamérica) durante 142 días hasta el 23 de agosto, tras los
cuales han conseguido las reivindicaciones fundamentales más el cobro del 100 %
de los salarios caídos….aunque al coste de 2 muertos el 20 de abril, en un
intento fallido de la policía estatal por recuperar a sangre y fuego las
instalaciones ocupadas.
La huelga de maestros y la Asamblea Popular
de los pueblos de Oaxaca (APPO)
Paralelamente
a las huelgas mineras y metalúrgicas, en Oaxaca empezó el 22 de mayo una huelga
indefinida de los 70.000 maestros de este Estado. La convocatoria la hace –
tras un proceso congresual y asambleario
amplio - la Sección XXII del sindicato de enseñanza SNTE-CNTE, que
rompió en los ’80 con el sindicalismo priista (“charrismo”). La reivindicación
central, ‘rezonificación’ del magisterio de Oaxaca, implica un incremento
salarial sensible y se reclama en función de la vida cara de este Estado
mexicano. Hay también reivindicaciones que afectan a los padres, como por
ejemplo la de textos gratuitos para los alumnos y el incremento del 100 % del
gasto en becas y desayunos escolares.
Pero no sólo se convoca huelga.
Las asambleas aprueban desplazarse masivamente a la capital del estado,
Oaxaca de Juárez, para establecer un ‘plantón’ (una acampada) permanente en el
centro histórico de la ciudad, en y alrededor del Zócalo, la plaza principal. Miles
de maestros establecen el ‘plantón’ ocupando 59 calles bajo toldos y el
sindicato organiza las emisiones de ‘Radio Plantón’, su primer altavoz.
Día
tras día de plantón y de negativa de las autoridades del estado a negociar, los
maestros van soldando una solidaridad social fortísima, que se muestra
creciente en cada manifestación que
convocan (‘megamarcha’) por la mejora de la enseñanza pública. El 2 de junio concentran 80.000 personas, el
7 de junio, 200.000. El 10 de junio, la asamblea estatal de la
sección 22 del SNTE aprobó un
pronunciamiento para boicotear las elecciones del 2 de julio,
El 14 de junio, a las cuatro treinta de la madrugada, Ulises Ruiz, gobernador
priista del estado, da la orden del desalojo violento “a como de lugar” del plantón
en el centro de la ciudad enviandocon
unos 1500 policías estatales antimotines, con palos, armas de fuego, perros
adiestrados y bombas de gas lacrimógeno y de pimienta. La policía toma por
asalto las instalaciones de la Sección XXII y de Radio Plantón. Un helicóptero
tira bombas de aquellos gases sobre la multitud. Hay decenas de heridos,
algunos de gran gravedad. Se reportan
muertos sin confirmar. Pero la batalla
es de tal calibre que la policía tiene que retirarse cuatro horas después y los
maestros retoman el Zócalo. Los manifestantes capturan cuatro uniformados,
entre ellos el subdirector operativo de
la Policía Ministerial.
Nada será ya igual en Oaxaca desde este miércoles negro. A partir de este día toda la ciudad se levanta
y la demanda principal del movimiento
será la destitución de Ulises Ruiz Ortiz (URO) y su gobierno. La huelga
general espontánea estalla en la capital y paraliza por completo otras
ciudades, como Pinotepa Nacional. Este día y el siguiente son asaltados al menos 20
ayuntamientos y ocupados por los manifestantes constituidos en asamblea
permanente.
La
dirección sindical hace aguas ante un movimiento que se escapa de su control y
del marco de respeto básico al estado burgués.
El día 15, Enrique Rueda Pacheco, dirigente de la sección 22 del
SNTE-CNTE, anuncia una tregua del plantón en el Centro Histórico y el retiro
del Zócalo de esta ciudad. En rueda de prensa explica que esa tregua se ha
acordado con la Secretaría de Gobernación (‘Segob’, el ministerio de Interior),
luego de la intermediación de personalidades del estado. Primer movimiento abiertamente traidor para
desactivar la movilización.
Inútilmente. El plantón no se levanta ni hay tregua.
La ‘tercera megamarcha’, el 16 de junio fue interminable. 15 km de manifestantes. Maestros, trabajadores de todos los
sindicatos, padres, alumnos, universitarios....más de 300.000 personas. La mayor manifestación, hasta ese momento,
de la historia de este estado.
El 17 de junio se conforma, a iniciativa de las asambleas de maestros,
la “Asamblea Popular del Pueblo Oaxaqueño” (APPO). Se trata inicialmente de una
convocatoria de frente único de organizaciones sociales y políticas de lo más
variado, para combatir por la destitución de URO.
El desarrollo de la Asamblea Popular del
Pueblo de Oaxaca
en relación al levantamiento popular
El acta de la primera reunión de la APPO relata la participación de
representantes de 79 organizaciones sociales, 5 sindicatos y 10 representantes
de escuelas de diversos niveles y padres de familia. En ella decide estructurarse organizativamente con carácter
ejecutivo y no sólo deliberativo. La
siguiente sesión, el 20 de junio, toma ya las decisiones políticas y organizativas
que corresponden a la dirección del movimiento en su conjunto. La ejecutiva de la sección 22 del SNTE-CNTE
ha perdido el monopolio y de ahora en adelante luchará una y otra vez, como
veremos más tarde, por separar las
bases magisteriales de la APPO y abortar el desarrollo de una rebelión levantamiento que va
tomando carácter revolucionario, con acciones masivas de bloqueo de accesos a
la ciudad, asaltos a locales de la policía, tomas de medios de comunicación,
ocupación y cierre de sedes oficiales.
Mientras tanto, el gobierno estatal de Ulises Ruiz hace varios amagos
de cierres patronales, manifestaciones reaccionarias y envíos nocturnos de
sicarios armados a atacar grupos dispersos
o intentar recuperar radios ocupadas.
Hay dos muertos, pero no consigue retomar el control de la ciudad, al
contrario, enardece más a las masas.
Por otra parte,
Fox tampoco atiende a sus ruegos de intervención federal, inserto el país en
una campaña electoral que culminara el 2 de julio con unas elecciones
presidenciales. Elecciones claramente
fraudulentas en las que se declarará
Presidente a Felipe Calderón, el candidato del PRI-PAN, por un margen
oficial del 0.56% respecto al candidato burgués ‘de izquierda’ López Obrador,
de la coalición ‘Por el bien de todos’ liderada por el PRD.
Sin duda, Fox y Calderón esperaban poder
intervenir ‘contundentemente’ en Oaxaca tras las elecciones. Pero el fraude
descarado a favor del candidato derechista y clerical ha sido la chispa que ha
disparado la fractura en el seno de la burguesía y enrabiado a las masas, que
ya habían mostrado parcialmente su desconfianza de los candidatos y su desapego
del sistema político corrupto con una abstención 20 puntos superior a la de los
comicios de 1994 y 8 puntos por encima de los del 2000.
López Obrador se ha visto
obligado a abrir una crisis mayorsin precedentes
en el estado burgués mexicano cuando -después de haber asegurado en la campaña
que no impugnaría los resultados- es empujado por la presión de miles de
manifestantes, movilizados contra el fraude, a declararse ‘presidente
legítimo de México’ y anunciar que se hará proclamar como tal por una
‘Convencion Democrática Nacional’ de todos los que quieran acudir el 16 de
septiembre (día de las fiestas patrias) al Zócalo de México , D.F. Y la crisis
es tanto más peligrosa para el sistema en cuanto que a sus convocatorias de
concentración en el Zócalo de Distrito Federal acuden centenares de miles de
personas, buena parte de la clase obrera, que buscan acabar con el viejo estado
mexicano, con la miseria galopante
creciente
y la subordinación al imperialismo yanqui.
Manifestantes que y muy
pronto descubrirán que nada de ello tiene que ver con el proyecto del PRD ni de
su candidato.
Es eEn este México hirviente, en
crisis social y política, con la burguesía desconcertada y momentáneamente
dividida, el estado semiparalizado, el proletariado recomponiéndose tras años
de encajar golpes y derrotas, es
donde en
el que se genera el levantamiento de Oaxaca y la Asamblea Popular,
que le da cuerpo y lo dirige.
La organización del levantamiento de masas en la APPO, por el momento,
ha contrarrestado los esfuerzos de la fracción de la dirigencia magisterial de, Enrique Rueda
Pacheco y compañía, por acabar con la radicalización de sus bases y con la
propia huelga. Primero, cuando la
burocracia consiguió hacer votar por agotamiento, tras 11 horas de asamblea, la
vuelta al trabajo a partir del día 10 de julio, a pesar de lo cual se logró que el plantón
fuera mantenido por los trabajadores sin tareas docentes y por la APPO, lo que
garantizó la continuidad hasta el 22 de julio –tras el cierre del curso oficial
y la vuelta de los maestros- Unos días
más tarde, a finales de ese mes de julio, la burocracia sindical maquina otro
intento de romper la APPO con una ‘consulta a sus bases’ que planteaba si se
deseaba o no continuar luchando con la Asamblea Popular. La respuesta masiva estaba visible en la
calle. La APPO ya es carne y sangre de
los miles de maestros acampados en la capital, como lo es de toda la clase
obrera, de todo el pueblo desposeído del
estado de Oaxaca.
No es que la APPO naciera ‘revolucionaria’ y con vocación consciente
de convertirse en una organización de delegados de todos los grupos y sectores
en lucha, candidata a substituir en el poder a la burguesía. Pero la lucha la empujará a ello por la vía
de los hechos. Los acuerdos iniciales de la APPO son de lo más reformistas en
sus objetivos políticos: la destitución
‘legal’ de Ulises Ruiz y su gobierno (lo que permite a la dirección del
sindicato de maestros defender una y otra vez las ‘negociaciones’ con la
Secretaría de Gobernación, con representantes del Senado, etc.) Incluso, en relación a las elecciones del 2
de julio, la APPO quedó a la derecha de la asamblea estatal del magisterio (que
se pronunció por el boicot), y pidió el ‘voto de castigo, ni un voto al PRI ni
al PAN’. Lo que en la práctica significaba el voto al partido burgués ‘de
izquierda’, el PRD de López Obrador y también de Lázaro Cárdenas Batel, gobernador de
Michoacán, responsable del
asesinato por la policía estatal de dos huelguistas de Sicartsa.
En un complejo proceso que ha ido dando lugar a acuerdos y tomas de
decisiones muy contradictorias, la potencia y altísimo nivel de combate y
organización del movimiento que dirige la Asamblea Popular la va obligando a
organizar su propio desarrollo como entidad de poder de las masas en lucha y a
elevar sus funciones a las propias de un gobierno:
“Convocamos a todo el pueblo de Oaxaca a fortalecer esta Asamblea
Popular de Oaxaca, constituyendo asambleas regionales, distritales, municipales
y por comunidad o colonia, así como nombrar los delegados que consideren
pertinentes para asistir a la próxima reunión que será el día 5 de julio, al
término de la instalación del Gobierno Popular del estado de Oaxaca (....)
Al
pueblo de México: les
decimos que en esta parte del territorio mexicano se gesta una lucha nacional
de los trabajadores, y que es necesario fortalecerlo con movilizaciones en sus
respectivos estados, así como la asistencia con delegados a nuestra próxima
sesión de la APPO, así como la solidaridad mas diversa que cada organización,
sindicato, etc., puedan definir. A los
pueblos y trabajadores del mundo: les llamamos a desarrollar en todo el
planeta, una gran solidaridad con la lucha del pueblo de Oaxaca. ” (Acuerdos de la APPO, sesión del 1 de
julio)
La lucha por la destitución del gobernador Ulises Ruiz, para lo que
unos días antes aprobaban recoger ‘un millón de firmas’, los lleva a derribarlo
en los hechos. Así, la sesión del 20 de julio, la APPO aprueba ‘la
toma indefinida de los tres poderes’:
“ Tomar
por tiempo indefinido de la Cámara de Diputados. Tomar por tiempo indefinido el
Tribunal Superior de Justicia del Estado y la PGJE. Tomar por tiempo indefinido
la Casa Oficial.Tomar por tiempo indefinido Finanzas del Estado.Tomar por
tiempo indefinido las cabeceras municipales distritales, las delegaciones de
transito, juzgados, recaudaciones de rentas, y ministerio públicos.” (Acta de la sesión de la APPO del
25 de julio)
A primeros de agosto todas esas sedes
oficiales están en manos de la APPO, más nueve medios de comunicación, entre
ellos la televisión pública del estado, Canal 9, ocupada por mil mujeres. Radio APPO emite ininterrumpindamente desde una de
las emisoras comerciales tomadas. Una página web oficial le sirve para publicar
sus acuerdos en Internet. La prensa habla de más de trescientas organizaciones
sociales y políticas con delegados en la APPO y al menos 29 municipios donde la
población se ha constituido en asamblea popular y enviado sus delegados a la
Asamblea del estado. Se ha creado una
policía municipal propia (el ‘cuerpo de topiles’), comités de autodefensa con
destacamentos permanentes en los medios de comunicación y principales edificios
ocupados, ‘brigadas móviles’ que utilizan vehículos oficiales tomados. Un cuerpo de
‘topiles’ 56 autobuses de una de las empresas de transporte urbano
están bajo el control de la Asamblea Popular…
Ha desaparecido la
administración ‘legal’ del Estado de Oaxaca.
Ulises Ruiz dicta órdenes –más que gobernar- desde pisos particulares
‘discretos’, con teléfonos móviles. No
puede aparecer un público. La fiesta
grande del estado, montada para mayor gloria de las autoridades y lucro de la
hostelería dedicada al turismo - La Guelaguetza - no la pudo celebrar. La APPO organizó su Guelaguetza Popular,
gratuita, con decenas de miles de asistentes.
La sesión del 3 de septiembre, al
tiempo que aprobó convocar la construcción de asambleas populares en todo los
estados de México, decidió:
“lanzar
un bando de buen gobierno para la ciudad de Oaxaca, una proclama para los 570
municipios y un manifiesto a la nacion, declarando la proscripcion del gobierno
de URO y que el gobierno se va a ejercer desde el centro historico de la
ciudad de Oaxaca.
que en los bandos se contemple la reactivacion de la economia,
seguridad ciudadana, limpieza y el embellecimiento de la ciudad, bando para el
transporte urbano y suburbano, bando para atraer el turismo y un bando para la
convivencia armonica”
La madrugada del 21 de agosto se
iniciará un nuevo salto cualitativo la situación. Un comando de policías
ministeriales y municipales, al estilo de los grupos de paramilitares de los
años 70, atacó radio APPO en las instalaciones ocupadas a una emisora privada,
asesinando a un trabajador de la organización de autodefensa . A partir de ese
momento, la prensa local publica que “Oaxaca
arde literalmente. Hay barricadas y fuego en la mayor parte de la capital del
Estado. Circular en coche es prácticamente imposible”. La Asamblea reconoce quinientas barricadas,
que de noche son ardientes. La propia
radio APPO sirve para coordinarlas. Las barricadas se vuelven permanentes y
permiten el control completo de la ciudad que aún hoy se mantiene.
Son los mismos días en que López
Obrador anuncia que no aceptará ‘en ningún caso’ la legitimidad de Calderón
(radicalismo que poco le durará) y que los obreros de Sicartsa cierran su
huelga con ocupación con unos acuerdos muy favorables.
El 23 de agosto la Plenaria de la
APPO acepta por primera vez ‘negociar’ en México, D.F., condición que les
impone la Secretaría de gobierno (ministerio de Interior) de Fox. La tensión con la dirigencia del sindicato
de maestros es tal que se envía una
‘Comisión única’ pero con una composición paritaria de representantes de la
Asamblea Popular y de ese sindicato. El mandato incluye que ‘la salida de
Ulises Ruiz es innegociable’. A fecha
de hoy (13 de septiembre) ningún acuerdo ha sido alcanzado, pero –de nuevo- el
secretario general de la sección 22 del sindicato de maestros, Enrique Rueda
Pacheco, está intentando forzar que su
organización apruebe por separado una propuesta del gobierno que no contempla
esa reivindicación. Un nuevo movimiento de traición que deberán superar las
masas usando con renovada energía la organización asamblearia que les ha permitido
llegar tan lejos como hasta el momento.
El desarrollo de los acontecimientos queda por ver y dependerá en
buena parte de la capacidad de las direcciones traidoras de las organizaciones
obreras de todo México para mantener el aislamiento y agotar la Oaxaca
revolucionaria. Pero también dependerá de la recuperación de la iniciativa del
Estado burgués, con Calderón a la cabeza, que se dará en la misma medida en que
la movilización popular contra el fraude electoral se desactive en manos de
López Obrador y sus agentes en la clase obrera (entre ellos muchas direcciones
sindicales de la corriente ‘democrática’ a la que pertenece la Sección 22 del
SNTE y organizaciones políticas como El Militante).
La cuestión del poder se plantea en todo México.
Oaxaca no es una isla social ni
política dentro de México. Su Asamblea
Popular ha puesto al orden del día, ante los trabajadores de todo el país, la
cuestión de quién debe gobernar. Y cada
uno de sus actos la resuelve a gritos:
Ni este ni aquel presidente de este o aquel partido burgués. Son las
masas las únicas que pueden resolver sus propios problemas, con sus
organizaciones de delegados elegidos y revocables, destruyendo los instrumentos
del viejo estado burgués, creando su propio estado. Porque eso es la APPO: el embrión del posible estado obrero, el
organismo de naturaleza soviética más desarrollado que se ha visto en muchas
décadas en todo el planeta, lo que ha
hecho entrar a Oaxaca por la puerta grande de la historia del movimiento
obrero. Por esa razón, cada militante
obrero, cada revolucionario, de México y de cualquier país, está obligado a
estudiar y analizar su desarrollo, sus medidas organizativas, las debilidades,
los peligros, los enemigos internos, las contradicciones que recorren los acuerdos
de cada una de sus sesiones, en relación a las posiciones de cada una de las
clases enfrentadas. Y por la misma
razón, es responsabilidad máxima y perentoria de todas las organizaciones que se
reclaman de la clase obrera mexicana, de los trabajadores urbanos, del
campesinado pobre, movilizar a las
masas de todo el país por la victoria de Oaxaca, con los métodos organizativos
superiores de las masas de Oaxaca.
Sólo así las fuerzas que
en el interior de la APPO buscan incansablemente conciliar con la burguesía y
acabar con el levantamiento podrán continuar siendo superadas. Sólo así se podrá impedir a la burguesía aplastar la
rebelión. Y en ese camino podrá lograrse la confluencia de fuerzas de todos los
sectores dispuestos a luchar por acabar con el sistema económico, social y
político que desangra al pueblo de México destinado a la miseria creciente en
el interior del país o a la emigración ilegal en los Estados Unidos.
La necesidad del partido obrero revolucionario
No existe en México un
partido obrero revolucionario. Si
existiera lucharía por anudar todo el movimiento obrero, todas las
organizaciones de los oprimidos,
en el objetivo de organizar la solidaridad y defensa del levantamiento de
Oaxaca, proponiendo la creación de organismos de frente único que pudieran
convertirse en nuevas Asambleas Populares.
Si existiera un partido así combatiría con ferocidad contra la
subordinación de la clase trabajadora y sus organizaciones al Estado y a los partidos de la burguesía, ya
sean éstos el PRI o el PRD; combatiría para que el sindicalismo obrero rompiera
definitivamente con el charrismo priista, pero también con las nuevas versiones
de dirigentes ‘democráticos’ que, como algunos de los actuales de la sección 22
SNTE, se aterrorizan ante la revolución y corren a pedir perdón al enemigo,
traicionando a su clase. En
definitiva, pondría todas sus fuerzas y
su conocimiento de la experiencia del proletariado mundial al servicio de la
organización de las masas de México, para convertir todo México en una Oaxaca,
por implantar un gobierno de los obreros y campesinos que tire al basurero de
la historia al estado burgués y destruya el sistema capitalista, que abra el
camino de la revolución en todos los países del continente americano, de los
futuros Estados Unidos Socialistas de América Latina.
No existe tal partido en México,
pero sí los materiales para construirlo. En Oaxaca son los hombres y mujeres que han construido la
APPO, que la defienden heroicamente
de todos los intentos de
traición.
En el resto del país, son los obreros, los jóvenes, los trabajadores urbanos y los campesinos pobres que miran y aprenden de Oaxaca, que esperan su turno, que buscan organizarse para la lucha. Por eso
la tarea más urgente en México, es reagrupar a toda la vanguardia para construir un partido
revolucionario, parte de una internacional obrera revolucionaria, capaz de conducir a las masas a la toma del poder.
¡VIVA LA ASAMBLEA POPULAR
DE LOS PUEBLOS DE OAXACA!
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¡TODA LA CLASE
OBRERA, TODO EL PUEBLO DE MÉXICO,
POR LA VICTORIA DE OAXACA!
·
¡NI ULISES RUIZ
NI RECAMBIO,
TODO EL PODER A LA ASAMBLEA POPULAR DEL
PUEBLO DE OAXACA!
·
LA RESPUESTA AL
FRAUDE ELECTORAL NO ES LÓPEZ OBRADOR,
ES
LA EXTENSIÓN Y CENTRALIZACIÓN DE LAS ASAMBLEAS POPULARES A TODOS LOS NIVELES
POR TODOS LOS ESTADOS DE MÉXICO
·
¡POR LA LIBERTAD INMEDIATA Y SIN CONDICIONES DE TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS!
·
POR LA
DISOLUCIÓN Y DESARME DE TODOS LOS CUERPOS REPRESIVOS. DESARME DE LOS SICARIOS DE ULISES RUIZ Y DE LA BURGUESÍA
·
¡POR UN
GOBIERNO DE LOS OBREROS Y CAMPESINOS DE MÉXICO!
·
¡POR LA
REVOLUCIÓN SOCIALISTA EN TODA AMÉRICA LATINA!
·
¡POR LA
REPÚBLICA MUNDIAL DE LOS CONSEJOS OBREROS!
Grupo Germinal, en defensa del marxismo Estado Español, a 13 de septiembre de 2006