Révolution Socialiste  

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CRP en el Perú

 

 

Objeto: 1er Plenario internacional de grupos y organizaciones de clase

Emisor: Groupe bolchevik (Francia)

Destinatarios: CR (Brasil), LBI (Brasil), OCI (Argentina)

Fecha: 24 de enero de 2003

 

 

Estimados camaradas,

 

El Groupe Bolchevik recibió la invitación para participar en el Pleno de los grupos y organizaciones revolucionarias de clase que organizáis el 26 de enero del 2003 en Porto Alegre.

 

Nuestra pequeña organización, falta de medios financieros, no puede actualmente enviar a un representante a Brasil. En consecuencia dirigimos al plenario este mensaje.

 

En la época del imperialismo ninguna casa común con los agentes de la burguesía: hay que construir partidos obreros revolucionarios y una internacional obrera revolucionaria

 

En todas partes los centristas del movimiento obrero lanzan la perspectiva de partidos no revolucionarios. Borran la frontera entre el reformismo y el social-patriotismo gracias a la política de colaboración de clases y a la defensa del estado burgués.

 

El fin de los leninistas-trotskystas, por el contrario, es reagrupar a las fuerzas sanas que emergen de la actual crisis del movimiento obrero para constituir una organización a la vez igualitaria y militante, practicante del verdadero centralismo democrático.

 

Su papel será el de ayudar al proletariado a organizarse en soviets y a armarse, a realizar la insurrección revolucionaria y a tomar el poder en cada país, a expropiar a los explotadores y a edificar el socialismo a escala continental y mundial. En pocas palabras, es preciso construir en cada país un partido de tipo bolchevique, lo que sólo es posible mediante estrechos lazos entre la vanguardia organizada de los otros países.

 

Por nuestra parte pensamos que ya no es posible reconstruir la IVª Internacional. Para ello sería preciso poder apoyarse sobre fuerzas decisivas de la organización fundada en 1938 por León Trotsky y varios miles de bolcheviques-leninistas de todos los continentes. 65 años son muchos años: esta IVª Internacional ya no existe.

 

La IVª Internacional y sus secciones vacilaron en más de una ocasión, incluso en vida de Trotsky y mucho más tras su asesinato por Stalin. Pero cuando realmente estalló fue a causa del revisionismo de su dirección pablista en 1952-1953, dirección que dejó en manos de la burocracia del Kremlin la tarea de derrocar al capitalismo. La capitulación de Pablo-Mandel fue mucho más criminal teniendo en cuenta que en 1953 el proletariado se enfrentaba por primera vez a la burocracia estalinista.

 

Contrariamente a lo que declaraba enérgicamente a los trabajadores del mundo entero el programa de 1938, la bandera de la IVª Internacional ya no está limpia de manchas desde hace varios decenios, ellos la han desacreditado y pisoteado. Todas estas direcciones capitularon ante la burocracia estalinista de los estado obreros, ante las direcciones nacionales de los países oprimidos, ante los aparatos corruptos del movimiento obrero de los centros imperialistas y, en última instancia, ante la burguesía mundial.

 

La degeneración de los epígonos parece no tener límites:

 

·  En Francia los bartistas de LO han apoyado las reivindicaciones y las manifestaciones de policías y gendarmes. Los lambertistas del PT se cuentan entre los partidos más chovinistas. Los pablistas de la LCR han votado a Chirac.

 

·  En Brasil los morenistas del PSTU apoyan al Foro Social Mundial de colaboración de clases y votan a favor de Lula-Alencar. Los lambertistas de O Trábalo capitulan ante el Frente Popular. Los pablistas de DS participan en el nuevo gobierno burgués.

 

Las tentativas en las que hemos participado hasta el momento para salvar a la IVª Internacional han fracasado. Cierto que determinadas secciones resistieron al revisionismo y a la liquidación (en Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña y Argentina), éstas constituyeron en 1953 el Comité Internacional de la IVª Internacional. Pero dichas secciones han abandonado, sucesivamente, la lucha por el enderezamiento y reconstrucción de la internacional, han caído ellas mismas en el oportunismo y han desaparecido como organizaciones trotskystas.

 

Así como las traiciones del estalinismo no significaron que el programa de la IIIª Internacional fuera falso tampoco la acabada destrucción de la IV ª Internacional significa que su programa haya caducado.

 

Delimitarse sobre la base del programa y la prueba de los grandes acontecimientos: Irak, Brasil...

 

Desde nuestro punto de vista, la necesaria delimitación de las fuerzas revolucionarias debe apoyarse en:

 

·  Los textos fundamentales de la Liga de los Comunistas (El Manifiesto de 1848, la Directiva de 1850)

 

·  Las resoluciones del último período de la AIT (en particular las Directivas de 1871)

 

·  Los textos adoptados por los primeros congresos de la Internacional Comunista (1919-1923)

 

·  Los fundamentos de la IVª Internacional (en particular: Llamamiento de 1933, Tesis de 1936, Programa de 1938 y Manifiesto de 1940).

 

Pero las referencias programáticas sólo son útiles si sirven de base para comprender juntos los grandes acontecimientos contemporáneos, para definir una línea internacional estratégica común, para intervenir en la medida de nuestras fuerzas en cada forma nacional de la lucha de las clases mundiales.

 

La situación es difícil pues el proletariado ha retrocedido, globalmente, en el último período, por más que durante este mismo período haya resistido e incluso abierto localmente situaciones revolucionarias. El proletariado mundial ha encajado determinado número de retrocesos:

 

·  la derrota de los mineros en Gran Bretaña;

 

·  los ataques contra las conquistas de los trabajadores de Europa, Japón y Estados Unidos;

 

 

·  la penetración capitalista en China, Cuba y Vietnam, la restauración del capitalismo en la Europa del este y, sobretodo, en Rusia (el único país en el que el proletariado tomó en sus manos el poder);

 

·  las guerras imperialistas victoriosas contra Granada, Panamá, Irak, Serbia y Afganistán,

 

·  el aplastamiento por el ejército sionista de los campos de refugiados palestinos.

 

En tal período el combate contracorriente permite delimitar a la auténtica vanguardia:

 

·  Hasta el último momento debe defenderse lo poco que queda de las conquistas anteriores en los últimos estados obreros burocráticos de Cuba, China, Vietnam y Corea del Norte. Esta lucha debe dirigirse ante todo contra la burguesía imperialista que pretende reintégralos al mercado mundial para convertirlos en países dominados, pero esta lucha implica también que el proletariado derroque a las burocracias estalinistas que cada vez son más restauracionistas del capitalismo. Para ello son necesarios partidos revolucionarios.

 

·  La actitud ante Palestina e Israel es una piedra de toque: contra los acuerdos de Oslo-Washington, por una sola Palestina laica y multirracial. Esta perspectiva no podrá tomar forma más que a costa de la destrucción del estado sionista, gracias al gobierno obrero y campesino de toda Palestina y sólo podrá sobrevivir en el marco de la Federación Socialista del Oriente Próximo. Es preciso, pues, construir un partido basado en el proletariado, frente a la opresión sionista pero también contra las direcciones burguesas palestinas, sean éstas laicas o clericales.

 

·  Frente a la amenaza que pesa contra Irak, el acercamiento y la colaboración internacionales deben realizarse sobre la base de la defensa de los países oprimidos en caso de agresión por parte del imperialismo. Las corrientes que se adaptan al pacifismo, a la ONU imperialista, al Partido Demócrata estadounidense o a los gobiernos burgueses europeos, abandonan el programa de 1914 del Partido Bolchevique, programa retomado por la IVª Internacional, programa por la derrota del imperialismo.  Por ello la revolución permanente impone la condena de toda perspectiva de bloque duradero y político con la burguesía nacional y, por tanto, el rechazo claro del ‘frente único anti-imperialista’ antitrotskysta defendido por los morenistas, loristas, lambertistas, etc. La verdadera lucha contra el imperialismo se apoya sobre la movilización de la clase obrera de los países imperialistas, la movilización de los proletarios urbanos, de los campesino pobres, de las mujeres y la juventud de los países dominados. Para ello es preciso construir partidos obreros revolucionarios internacionalistas, marxistas.

 

·  Toda forma de colaboración de clases debe ser condenada. La de las direcciones clericales, antiobreras y anti-mujer. Pero también las concesiones embellecedoras del imperialismo por parte de las direcciones nacionalistas pequeño burguesas después de la desaparición de la URSS. Los revolucionarios se oponen también a la sumisión de las burocracias sindicales al capitalismo e al estado burgués. Los revolucionarios se oponen a la política de traición de los partidos tradicionales (provenientes del estalinismo o de la socialdemocracia) o de los que siguen sus pasos (como el PT brasileño).

 

·  Contra los frentes populares que levantan todos los partidarios del Foro Social Mundial: ninguna participación, ningún apoyo. La denuncia es indispensable pero no basta. Es preciso definir tácticas de ruptura con la burguesía, de frente único obrero, de alianza de los obreros con los otros trabajadores explotados, de gobierno obrero y campesino. Ante los frentes populares las tesis de la primera conferencia por la IVª Internacional de julio de 1936 recomendaba lo siguiente:

 

“En esta etapa, la lucha contra el reformismo y el stalinismo es ante todo la lucha contra los bloques con la burguesía. ¡Por la unidad honesta de los trabaja­dores, contra la unidad deshonesta con los explotadores! ¡Fuera la burguesía del Frente Popular! ¡Abajo los ministros capitalistas!” (León Trotsky, [julio 1936] ; El nuevo ascenso revolucionario y las tareas del IVª Internacional, tesis 10)

 

Por una convergencia revolucionaria

 

Sobre la base que acabamos de resumir, el Groupe bolchevik se esfuerza por tejer lazos con las otras organizaciones que, sean cuales sean sus orígenes, se esfuerzan en renovar el programa comunista, que buscan la vía de la revolución proletaria.

 

Así, acabamos de firmar una declaración en defensa de Irak con el Communist Workers Group de Nueva Zelanda, el Grupo Obrero Internacionalista de Chile, la Liga Obrera Internacionalista de Argentina, Lucha Marxista del Perú.

Sentimos no poder participar en vuestro plenario. Esperamos que constituirá un paso hacia el reagrupamiento internacional de los revolucionarios sobre una base principista.

 

¡Viva la independencia del proletariado brasileño!

¡Viva la revolución socialista mundial!

¡Viva el bolchevismo!

 

 

La célula central del Groupe bolchevik

Por la construcción del Partido Obrero Revolucionario, de la Internacional Obrera Revolucionaria