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1921-1927:
La dirección de la Internacional Comunista causa el fracaso de la 2da.
revolución china sometiendo el partido obrero a la burguesía nacional
1. En el siglo XIX, China confronta por una parte las rebeliones
campesinas y de otra la intromisión de países más avanzados, que ya son
capitalistas. La economía es arcaica y
la dinastía Qing de origen manchuriano, a pesar de sus tentativas, se revela
incapaz de hacer frente a la presión extranjera, en primer lugar de Gran
Bretaña, y también de Rusia, Portugal, Japón, Francia, Alemania... Durante las "guerras del opio"
denunciadas por Marx y por Engels, Inglaterra sola en primer lugar (1843-1842),
y luego asociada a Francia (1858-1860), impone la apertura unilateral al
comercio internacional. En 1894-1895,
Japón lleva una guerra victoriosa contra China, que le permite poner pie en
Manchuria, conquistar Corea y Formosa (Taiwán).
En 1900, un movimiento xenófobo y tecnófobo proveniente del campo, la
"rebelión de los boxers", es abandonado por el imperio y aplastado
por la intervención conjunta de todos los bandidos imperialistas. Los "tratados desiguales" ratifican
la apertura a las mercancías extranjeras, la tutela extranjera sobre las
"concesiones" en Shanghai, Cantón, etc, y la colonización abierta de
Macao, Hong Kong, Indochina, Taiwán, Birmania.
2.
En 1911, estalla la primera revolución china, saludada por Lenin. Un levantamiento derroca a la dinastía
desacreditada e impotente. La burguesía
emergente se pone a la cabeza en Shanghai y en el Yangzi. La Presidencia de la República recae en Sun
Yat Zen, el fundador de un partido nacionalista, el Kuomintang. Pero él no consigue fundar una República
unida. El despedazamiento de China
continúa: además de las concesiones y
las colonias, las provincias están libradas a los "señores de guerra"
resultantes del Estado Mayor del Ejército Imperial y vinculadas a tal o cual
potencia extranjera. La teocracia
budista del Tíbet aprovecha para declarar su independencia.
3.
Bajo el impacto de la revolución rusa, un grupo de vanguardia en torno a Chen
Duxiu crea en 1921 un partido comunista, sección del Internacional
comunista. El PCCh se establece en la
clase obrera y comienza a dirigir huelgas, participa a menudo en la dirección
de los sindicatos obreros nacientes. El
Partido Comunista Chino estaba entonces en el marco de las tesis de la
Internacional Comunista: independencia
del partido obrero y alianza con el movimiento nacional revolucionario, para
encabezar a las masas oprimidas y en particular a los campesinos.
4.
Pero la revolución rusa permanece aislada.
Con Lenin muerto y Trotsky apartado, los burócratas de la URSS
conducidos por Stalin se proponen en adelante aprovecharse tranquilamente de
los privilegios que les confiere la administración del país. Los partidos comunistas son subordinados en
todas partes después de 1923, en búsqueda de alianzas para la URSS. Desde esta perspectiva, Zinoviev, Stalin y
Bujarin obligan al Partido Comunista chino a incorporarse al Kuomintang, la
expresión política de la burguesía china emergente. Según la IC en curso de estalinización, un
"bloque de las cuatro clases" nacionales debería agrupar a la clase
obrera, al campesinado, a la pequeña burguesía urbana y a la burguesía. La encarnación de esta alianza de clases es
supuestamente el Kuomintang.
5.
A partir de 1922, las huelgas se multiplican en las grandes ciudades. Chocan con las autoridades británicas y
japonesas, ya que la mayoría de las fábricas pertenecen a capitalistas
extranjeros. Los estudiantes se lanzan a
la lucha antiimperialista. Los
campesinos están dispuestos a tomar las tierras de los grandes propietarios y
usureros. Todas las características de
una situación revolucionaria se reúnen, con el proletariado como punta de lanza
de la lucha antiimperialista y de la aparición de soviets.
6. Los capitalistas
chinos y los terratenientes se inquietan por esta efervescencia de los
explotados de las ciudades y del campo.
El general Jiang Jieshi, el principal jefe militar del Kuomintang, lleva
acabo un golpe de Estado en Cantón el 20 de marzo de 1926, que le permite
ascender al liderazgo del Kuomintang. Su
primera medida será prohibir toda propaganda comunista. Chen y la dirección del PCCh quieren romper con
el Kuomintang. Sin embargo, en ese mismo
momento, el Kuomintang es admitido como miembro de la Internacional Comunista,
a propuesta de Stalin y Bujarin.
Siguiendo una consigna de la IC, el Partido Comunista frena a las masas
obreras y campesinas y reafirma su confianza en el Kuomintang. Bajo la mirada del Ejército nacionalista, los
obreros de Shanghai se levantan en febrero de 1927; al precio de duros
enfrentamientos, se convierten en amos de la ciudad. El Ejército nacionalista burgués, bajo el
comando de Jiang Jieshi, se vuelve contra el proletariado desprevenido el 12 de
abril de 1927. Al menos asesina a 5.000
trabajadores con la complicidad de las organizaciones mafiosas (triadas) de
Shanghai y de las potencias imperialistas.
7.
El terror blanco reina. El pánico que
levanta la derrota de su estrategia, conduce a Stalin a minimizar la
derrota. Luego declara, a destiempo, que
China está madura para la revolución, y para cubrirse desencadena
levantamientos en el campo (la "Cosecha de otoño") y una insurrección
minoritaria en la otra metrópolis del país (la “Comuna de Cantón"), que
conllevan nuevas masacres de varios millares de trabajadores. Los militantes
del PCCh que ponen en entredicho la línea de la IC, como Chen Duxiu y Peng
Shuzhi, fueron expulsados por "trotskismo". En efecto, para la Oposición de Izquierda de
la IC y para la IV Internacional, el “etapismo” y el "frente único
antiimperialista" están caducos. La
revolución en China y en los otros países dominados debe ser permanente:
dirigida por el proletariado, arrancando a la juventud y al campesinado de la
dominación de la burguesía nacional, su victoria no puede detenerse en las
tareas democráticas.
1927-1949:
el PCCh, partido estalinista de base campesina, continúa tendiendo la
mano a la burguesía
8. Mao
Zedong, un dirigente del PCCh que participó con diligencia en el Kuomintang y
en la “Cosecha de otoño", busca refugio en el campo creando un
"Ejército de Liberación Popular".
El PCCh sigue los bandazos de la burocracia del Kremlin. En 1929, sus tropas, entre ellas las de Mao,
se lanzan prematuramente al asalto de grandes ciudades, en el marco de la
política del "3er. período", ultraizquierdista, de la IC. En 1936, cuando un General descontento del
Kuomintang detiene a Jiang Jieshi, Mao lo hace liberar, en el marco del cambio
de rumbo de la IC hacia los "Frentes Populares". En 1937, cuando Japón invade China, el PCCh
propone de nuevo el "frente único antiimperialista" a la burguesía
nacional y a su Kuomintang. El PCCh, por
tanto, frena al movimiento campesino, lo que facilita la conquista japonesa que
demuestra su crueldad en Nankin. Pero a
pesar de las concesiones del PCCh, el Kuomintang está más preocupado de luchar
a él que al invasor. El EPL, que protege
a los campesinos y que se opone con más determinación que el Kuomintang a
Japón, amplía progresivamente su apoyo popular y su base geográfica en
detrimento del Kuomintang.
9. Los
ejércitos guerrilleros y el Partido Comunista Chino son, durante todo este
período, organizaciones estalinistas particulares, bastante diferentes de los
partidos "comunistas" de Europa o América. La base del PCCh no es obrera, sino
campesina. Su jerarquía político-militar
funciona ya como un aparato de Estado en los territorios que controlan. En las "zonas rojas", Mao y su
camarilla van a purgar regularmente a sus adversarios en el EPL y el PCCh,
recurriendo a las calumnias y también a las detenciones, torturas, simulacros
de juicio y ejecuciones, que les permiten mantener un poder político. Son los casos de Futian en 1930 y de Yan'an
en 1942. En 1938, Mao se asegura el
control del PCCh con la aprobación del Kremlin y goza de un verdadero culto en
los territorios controlados por el EPL, una característica típica del
estalinismo.
10. Después de la derrota del Japón, en 1946,
Jiang Jieshi se vuelve abiertamente contra el PCCh, con la ayuda de los Estados
Unidos. Para resistir a los ejércitos
nacionalistas, para contar con el apoyo de los campesinos pobres, el PCCh y el
EPL están obligados a enfrentarse hasta cierto punto a los terratenientes. Aunque la repartición de tierras que deciden
sea muy parcial, los campesinos pobres se reconocen en el EPL, revestido de la
autoridad de la revolución rusa y de la victoria de URSS en la II Guerra. Entre 1946 y 1948, al Ejército de Liberación
del PCCh se unen 1,6 millones de reclutas.
En 1949, el Estado controlado por Jiang Jieshi se hunde. A pesar de la reticencia de Stalin, los ejércitos
campesinos de dirección estalinista se apoderan una por una de las grandes
ciudades, pidiendo al mismo tiempo a los obreros y a los empleados no paralizar
el trabajo. En 1949, Mao declara la
República Popular China. Jiang se
refugia en Formosa (Taiwán). Mao sale
por primera vez de China, para viajar a Moscú.
11. El levantamiento de la Guardia Nacional y la
proclamación de la Comuna de París en 1871, la insurrección organizada por el
Partido Bolchevique y la entrega del poder a los soviets en 1917, fueron
capaces de fundar un Estado obrero, incluso no habiendo aún expropiación del
capital, sin hablar de un plan para la economía. Pero el avance del Ejército de la URSS en
Europa Oriental en 1944-45, la toma del poder en 1944 por Tito en Yugoslavia y
por Hoxha en Albania, la toma del poder por Mao en 1949, la toma del poder por
Castro en 1959, no produjeron por sí mismas la fundación de Estados obreros, ya
que no se trataba de direcciones proletarias e internacionalistas. Mao intentó preservar la alianza con la
burguesía, instalando un Gobierno de coalición, limitando las nacionalizaciones
y reprimiendo a los militantes revolucionarios, en particular a los del Partido
Comunista Revolucionario (sección china de la IV Internacional).
1950-1992:
las vicisitudes de un Estado obrero en manos de una burocracia
estalinista
12. En
circunstancias excepcionales, los partidos pequeño burgueses, incluidos los
estalinistas, pueden ir más lejos de lo que habían previsto en la ruptura con
la burguesía. La IV Internacional lo
previó en su fundación y el inicio de la 2da. Guerra Mundial lo había
confirmado, según Trotsky. La derrota
del Kuomintang da un violento impulso a las revoluciones coreana e
indochina. Pero el imperialismo no había
dicho su última palabra. Los Estados
Unidos decretan el bloqueo de China. El
Kuomintang amenaza a la revolución desde Taiwán. El Ejército norteamericano, en nombre de la
ONU, rechaza en 1950 al Ejército de Corea del Norte hasta las fronteras de
China, sin que fuese seguro que se detuviesen allí. El PCCh envía al EPL, en forma de
"voluntarios" chinos, a enfrentar en Corea a las tropas de los
Estados Unidos. Los capitalistas chinos
y las ruinas del Kuomintang, que Mao intentaba administrar e integrar, sabotean
la guerra. De 1950 a 1955, el PCCh
expropia a los terratenientes y a los capitalistas, lanza a prisión o empuja al
suicidio a los antiguos miembros del Kuomintang. La mayoría de los terratenientes son
ejecutados por los campesinos pobres. La
mayoría de los capitalistas que habían permanecido luego de 1949 se refugian en
Hong Kong o en Taiwán.
13. Sobre la base de la apropiación colectiva de
los principales medios de producción, del monopolio del comercio exterior y del
primer plan quinquenal (1953-1958), las relaciones sociales de producción no
son ya capitalistas. La propia economía
no se basa ya en la producción de mercancías, que permite materializar la
plusvalía resultante de la explotación de una mano de obra que vende su fuerza
de trabajo por los poseedores privados de los medios de producción. China no se vuelve socialista en realidad, lo
que es imposible a escala de un único país, más aún atrasado. Pero se sientan las primeras bases del
socialismo, constituye una formación social intermedia, ahora sí un
"Estado obrero". La industria
extractiva, la industria manufacturera, el sector de la construcción y las
obras públicas, los transportes de los bienes, etc, en adelante se organizan
previamente, según un plan promotor de un desarrollo de las fuerzas productivas
de tipo no capitalista. China se unifica
por primera vez desde la caída del Imperio (sin contar Taiwán, protegido por
los Estados Unidos) y adquiere una base industrial, educa a la niñez, emancipa
a las mujeres. La tercera revolución
china provee a los obreros, a los campesinos, a los jóvenes, a las mujeres, de
conocimientos considerables, con la garantía del empleo en el campo y en las
ciudades.
14. El PCCh no es por tanto un partido centrista,
menos aún revolucionario, como lo afirmó la dirección de la IV Internacional
que, después de haber cortejado a Tito, rechazó a sus propios camaradas del
PCR. Pablo-Mandel-Maitan consideran que el PCCh no es ya estalinista y que
aplica la "revolución permanente".
En 1951, un Congreso Mundial ratifica la revisión del programa de la IV
Internacional. Esto deja las manos
libres al Secretariado Internacional pablista para liquidarla transformando a
los trotskistas en auxiliares del estalinismo y del nacionalismo, que en
adelante son investidos de la misión de dirigir la revolución en los países
capitalistas y de reformar los estados obreros.
La IV Internacional no se repondrá.
En realidad, realizando al mismo tiempo una obra progresista al
colectivizar los principales medios de producción, los partidos estalinistas no
dirigen en ningún caso la revolución socialista mundial. No pueden sustituir a partidos obreros
revolucionarios basados en el marxismo.
La burocracia rusa, la burocracia yugoslava, la burocracia china y, más
tarde, la burocracia cubana, comparten la pretensión de realizar el socialismo
en un único país oprimiendo al mismo tiempo a la clase obrera, lo que sirve a
la burguesa mundial para desacreditar al socialismo a los ojos de numerosos
trabajadores. De manera complementaria,
las burocracias utilizan el prestigio que ganaron en su resistencia al
imperialismo y en la expropiación, para predicar la colaboración de clases y la
"revolución por etapas", para impedir la revolución socialista.
15. La supresión del capitalismo en China y la
cristalización simultánea de una nueva burocracia que la controla no pueden
comprenderse sino a escala mundial y no situándose a escala del país. Sólo la sucesión de la crisis capitalista
mundial, del conflicto inter-imperialista y la ola revolucionaria que siguió,
prolongaron el reino de Stalin y de la burocracia privilegiada y usurpadora que
personificaba. Enfrentado al Kuomintang
y a Japón, el PCCh no era un partido campesino (ya que el campesinado es
incapaz de cualquier papel propio significativo), ni burgués de tipo jacobino
(el tiempo de tales partidos había pasado), sino un partido estalinista,
adosado a la burocracia de la URSS.
Aunque nacionalista, el PCCh no era, en esa época, un partido burgués,
como si la burguesía fuera capaz de tales transformaciones sociales en la época
de su decadencia. Lo que hace este partido, durante la guerra civil y luego en
el poder, deriva de la existencia del Estado obrero degenerado vecino, que
implica todavía alguna herencia de la revolución rusa. A partir de 1950, el PCCh se convierte en la
herramienta política de una burocracia privilegiada que, sobre el modelo de la
URSS, expolia la nueva China, usurpa el poder de los productores, impone un
régimen policial, ejecuta o encarcela a los trotskistas. Con avidez, los antiguos jefes de la guerra
comparten los puestos del nuevo Estado y declaran haber realizado el
socialismo. De allí resulta la identidad
de naturaleza con la URSS: el Estado
obrero chino es, inmediatamente, burocrático.
El PCCh modela abiertamente a China sobre el Estado obrero degenerado
resultante de la contrarrevolución estalinista, con la ayuda de consejeros
llegados de la URSS. Todas las
burocracias oficiales de este tipo oscilan entre el proletariado mundial y la
burguesía mundial. Sin embargo, no
constituyen la clase explotadora de un nuevo modo de producción: no tienen lugar a escala de la historia. O el proletariado derroca a la casta
usurpadora y extiende la revolución socialista, o la burguesía mundial
restablece el capitalismo derribando a la burocracia oficial o basándose en
ella.
16. La transición al socialismo exige la extensión
de la revolución mundial, que la burocracia existente obstaculizó por su
colaboración con la burguesía de los países capitalistas y su contribución al
mantenimiento del orden mundial. La
burocracia china, para reconciliarse con el imperialismo norteamericano, hizo
capitular al Partido Comunista indonesio ante la burguesía nacional. El carnicero Suharto, con la ayuda de la CIA
y de los islamistas, aplasta a la clase obrera desarmada en 1965, destrozando
por centenares de miles a los militantes comunistas, los sindicalistas y a la
población china. Esta derrota abre la
vía a la intervención norteamericana en Indochina. En Indonesia, la dictadura militar de Suharto
va a sobrevivir hasta 1997. En 1972, en
el apogeo de la agresión imperialista contra Vietnam, Mao Zedong y Zhou Enlai
reciben al Presidente norteamericano Nixon en Pekín. En 1973 Mao y Zhou no
condenan el Golpe de Pinochet en Chile y entablan relaciones con su dictadura.
17. La transición al socialismo exige la libre
actividad del proletariado, la elevación de su nivel cultural, la formación más
completa posible de su niñez, el control de los trabajadores de las ciudades y
el campo sobre el Plan. De 1950 a 1992,
la burocracia de la Ciudad Prohibida inflinge al proletariado y al pueblo una
serie de zigzags. Oscila entre, por una
parte las concesiones a los mecanismos de mercado y la apertura al capital
extranjero; por otra parte, la autarquía imposible y el encuadramiento
totalitario de la población. Eso conduce
a desgarramientos periódicos en su seno.
18. En 1953, el primer plan quinquenal es calcado
sobre los de la URSS, en particular da prioridad a la industria pesada, envía a
estudiantes en masa a la URSS. En 1953,
la burocracia china condena el levantamiento de los obreros en Alemania del
Este. En 1956, critica a su mentor de la
URSS por ser demasiado clemente respecto al movimiento de masas en Polonia y
Hungría. El PCCh liberaliza la vida
intelectual en 1957; Mao invita incluso
a la crítica (las "Cien flores").
Como los estudiantes y los intelectuales aprovechan para cuestionar a la
burocracia, el PCCh, bajo la tutela de Mao y Deng Xiaoping, los reprime
violentamente y en masa con la "campaña antiderechista" (sic). El EPL aplasta el levantamiento de la
dirección clerical del Tíbet en 1959 y, solamente entonces, el PCCh suprime la
servidumbre, para luego redistribuir las tierras en 1961.
19. Hostil a la "desestalinización" y a
las reformas de Kruchev, que le parecen abrir la puerta a los peligros de la
revolución anti-burocrática o a la contrarrevolución capitalista, Mao lanza en
1958 el "Gran salto adelante".
Éste incluye grandes obras y la edificación de una industria local, pero
fija también objetivos desproporcionados.
Peor, colectiviza de manera tan prematura como forzosa el campo. Se agrupa a los campesinos en "comunas
populares" que deben ser autosuficientes, de 5.000 familias encuadradas de
manera autoritaria. Las cosechas son tan
catastróficas que entrañan el hambre en 1960.
La industria nacional se ve privada de materias primas y de
salidas. Sufre por otro lado de la
retirada criminal de los 1.300 expertos de URSS en 1960, que empeora los
efectos del bloqueo organizado por los Estados Unidos. La dirección del PCCh descarta en 1961 a
Mao. Liu Shaoqi y Deng Xiaoping recurren
a los métodos entonces en curso en la URSS: la planificación centralizada, la
formación científica y técnica, la autoridad de los directores de las empresas,
la restitución de las parcelas individuales a los campesinos, las concesiones
en cuanto a salarios...
20. Mao guardó un prestigio que sus adversarios
no se atrevían a no poner en entredicho y conservó el activo de la policía
secreta por medio del fiel torturador Kang Sheng. En 1966, toma el control del Ejército gracias
a Lin Piao e impone el "pequeño libro rojo" y el culto al
"pensamiento Mao Zedong". Así asegurado, Mao desencadena la
"Gran Revolución Cultural Proletaria China" (GRCPC) que lanza a los
"Guardias Rojos" contra la fracción de Liu Shaoqi. Estas Guardias Rojas no tienen nada que ver
con los obreros en armas de la revolución rusa;
bajo este ruidoso término se anima a los estudiantes a lanzarse contra
los burócratas privilegiados - rebautizados "burgueses” para las
circunstancias - y aquellos no se abstienen.
La rebelión de los jóvenes se canaliza así contra los adversarios de
Mao. El único libro en circulación es la
recopilación de citas de ingeniería infalible.
La idolatría hacia el “Gran Timonel", la crasa ignorancia del
marxismo, la denuncia de la creación artística, el menosprecio de la ciencia y
la xenofobia estúpida caracterizan a este movimiento de desclasados. Los enfrentamientos se multiplican, ya que
los adversarios de Mao replican con la creación de sus propios "Guardias
Rojos". Las bandas maoístas saquean
los monasterios de Lhassa en 1967, lo que alimenta el sentimiento nacional de
los tibetanos. Se humilla y tortura a
algunos veteranos de la guerra civil.
21. Viendo a la burocracia dividida y paralizada,
los trabajadores intentan aprovechar la ocasión para imponer su propia voz en
1967 ("Comuna de Shanghai"), lo que inmediatamente es condenado por
Mao. Por lo tanto, el Ejército y la
Policía secreta reestablecen el orden:
los "Guardias Rojos" son disueltos y reprimidos, los más
radicales son liquidados o encarcelados, los más numerosos son enviados por
millones a hacerse "reeducar" (en el campo!) por falsarios y
mojigatos que vejaron su sexualidad y los privaron de formación. Mao sale al parecer victorioso del conflicto
interburocrático, puesto que Liu Shaoqi es expulsado del partido en 1968 y
muerto en prisión, en 1969. En realidad,
la burocracia se volvió a soldar en torno a Zhou Enlai basada en un
acuerdo. En 1971, China comienza a
intercambiar secretamente informaciones militares sobre la URSS con los Estados
Unidos; Nixon es recibido oficialmente
en Pekín en 1972, en el momento de los gigantescos bombardeos sobre Vietnam, lo
que va a permitir el levantamiento del bloqueo norteamericano a China. A nivel interno, Lin Piao es eliminado en
1971 y Deng Xiaoping reaparece en 1973.
22. Mao muere en 1976. Inmediatamente, Hua Kuo Feng, el nuevo Primer
Ministro, hace detener a la "banda de los cuatro", lo que queda de
los dirigentes que habían lanzado la GRCPC. A finales de 1978, Deng toma el
control del PCCh basándose en las preocupaciones de la burocracia ante el
callejón sin salida económico de la autarquía y el voluntarismo, así como en la
aspiración de las masas a la calma y al aflojamiento del totalitarismo
maoísta. China invade Vietnam en 1979,
que había vencido a los Estado Unidos en 1975, pero debe retroceder. Deng
reafirma en 1979 el monopolio del partido único, tolerando al mismo tiempo una
vida intelectual, artística y científica que había desaparecido bajo la
"Revolución Cultural". El
modelo del PCCh no es ya la URSS sin aliento, sino más bien Singapur, Taiwán o
Corea del Sur, países capitalistas que combinan regímenes políticos
autoritarios, inscripción en la "mundialización" e intervención del
Estado en la economía. De la misma
manera que, anteriormente, la burocracia yugoslava, la burocracia rusa, la
burocracia húngara, ahora la burocracia china introduce elementos de mercado
para estimular la actividad y recurre a los grupos capitalistas extranjeros
para acceder a las técnicas modernas. En
1978, Deng y Chen Yun toman dos iniciativas en este sentido: desmantelamiento de la colectivización del
campo y apertura de cuatro "zonas económicas especiales" abiertas a
las empresas extranjeras en el sureste.
23. En 1980, la República Popular China se
adhiere al FMI y al Banco Mundial. En
1984-85, Deng, Zhao Ziyang y Hu Yaobang desarrollan la industria de los bienes
de consumo, profundizan en las reformas de mercado y en la apertura al capital
extranjero. 14 ciudades costeras, como
Cantón, Wenzhou y Shanghai, son autorizadas a crear su propia zona económica y
técnica de desarrollo, abierta a las inversiones extranjeras. El PCCh crea un
doble sistema de precios, suprime la planificación imperativa, concede
autonomía a las empresas, flexibiliza el comercio exterior, disuelve las
comunas populares... Muchas de estas
medidas son emparentadas a la "Nueva Política Económica" preconizada
por Lenin en 1921. Pero hay una
diferencia enorme: si la NEP estuvo llena de peligros restauracionistas, el
poder continuó mantenido en Rusia por la clase obrera por medio de su
vanguardia internacionalista; por el
contrario, el poder en China es el de una pequeña burguesía nacionalista. En 1987, el XIII Congreso del PCCh bautiza su
política como "nuevo sistema de economía de mercado planificada"
(sic). Los jefes de la burocracia
pensaban seguramente en controlar el proceso, pero éste va a llegar más lejos
de lo que habían previsto pues los tiempos han cambiado: la URSS se derrumbará pronto y, a falta de
una revolución antiburocrática, la ola de mundialización capitalista en curso
va a devorar lo que quedaba de la revolución de 1950-1955...
1989-1992:
La burocracia aplasta el movimiento de masas y restaura el capitalismo
24. A
pesar de innumerables combates y sacrificios de los trabajadores y oprimidos en
todos los continentes, la ola revolucionaria mundial de los años 1960-1970 no
desembocó, ni en el derrocamiento de las burguesías (excepto la de Vietnam del
Sur), ni en la desaparición de las burocracias privilegiadas y parásitas de los
países donde se había expropiado anteriormente al capitalismo. Las burocracias en el poder de los Estados
obreros deformados (en particular de la URSS, China y Cuba), las burocracias de
las organizaciones obreras de los países capitalistas (vinculadas a las
anteriores o reformistas tradicionales), las organizaciones nacionalistas
burguesas y pequeñoburguesas, consiguieron contener la revolución (Irlanda,
Francia, Italia, Portugal, Nicaragua, Polonia...), o incluso aplastarla (Checoslovaquia,
Polonia, Bolivia, Palestina, Chile, Líbano, Irán, China...).
25. En el curso mismo de la ola revolucionaria,
el capitalismo con todo manifestó una fragilidad que sus turiferarios
reformistas y revisionistas consideraban definitivamente superada por la
hegemonía norteamericana y la cooperación capitalista internacional, por el
fordismo y la producción en masa, por el intervencionismo estatal y las
políticas económicas keynesianas. La
tasa de beneficio bajaba, los Estados Unidos conocían un déficit comercial
inédito, el sistema monetario internacional se dislocaba, etc, y para terminar,
una crisis económica mundial abierta estalló en 1973, haciendo resurgir la
inflación y el desempleo en masa hasta en los centros imperialistas. La crisis económica imponía a la burguesía
mundial una contraofensiva, que fue permitida por la traición de las
direcciones de las masas. En cada
sociedad capitalista, la burguesía emprendió la tarea de liquidar las
conquistas anteriores basándose en los partidos reformistas y las direcciones
sindicales corrompidas; a escala internacional, el imperialismo norteamericano
aumentó la presión económica, diplomática y militar contra la URSS, China, Cuba
y Corea del Norte.
26. Durante la crisis capitalista de los años
treinta, la URSS, con los primeros planes quinquenales, escapaba a la crisis
mundial. Por el contrario, en 1973, la
crisis económica afecta también a la URSS y a la Europa Oriental. En los años setenta, el ritmo de crecimiento
de China y Vietnam es superado por el de los "tigres" asiáticos
vecinos (Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong, Singapur). El supuesto socialismo en un único país está
por todas partes en un callejón sin salida, debido al carácter autoritario e
irracional de la dirección de la economía por la minoría burocrática, y de los
límites de la autarquía, ya que las fuerzas productivas no pueden desarrollarse
sino a escala mundial.
27. En China, la liberalización de la agricultura
y la creación de las "zonas económicas especiales" permiten reanudar
el crecimiento. Sin embargo, las
diferencias en las rentas se acrecientan, tanto en el campo como en las
ciudades, el descontento crece ante la corrupción y la inflación. Esto se refracta en la burocracia y en su
partido. Zhao Ziyang es descartado en
1988 en favor de Li Peng, que congela las reformas y restablece el control de
los precios. De 1988 a 1991, el poder
reafirma el rol prioritario y directriz del sector estatal. Pero la irrupción de las masas en la escena
pública, en primer lugar de las estudiantiles y luego de las obreras, va a
desencadenar en 1989 el pánico de la burocracia entera, que se mueve en otra
dirección de lo que empieza en Europa Oriental.
Deng Xiaoping va a hacer reprimir de manera sangrienta a los estudiantes
por el EPL, y sobre todo a los obreros de Pekín que habían protegido a los
primeros y habían comenzado a constituir sus propias organizaciones (mil
muertos y miles de heridos). Veinte años
después, hay aún 130 presos en las cárceles del PCCh por haber ocupado la plaza
de Tianamen.
28. La transición al socialismo no podía tener
lugar sino por una revolución política, es decir, el derribamiento de la casta
de nuevos mandarines y de sus fuerzas represivas, la instauración de la
democracia soviética, la defensa del Estado obrero para la preparación de la
revolución mundial, en particular por la extensión de la revolución política en
la URSS y de la revolución social en Asia.
En los años treinta, la perspectiva de la revolución antiburocrática en
la URSS se basaba en la tradición - aún presente en la conciencia de las masas
– de los soviets y del Partido Bolchevique.
La tercera revolución china no incluyó estos factores, con lo que,
cuando una fracción decisiva de la burocracia emprendió conscientemente la
restauración del capitalismo en 1991-92, ninguna generación había conocido
consejos obreros ni partido revolucionario.
Los intelectuales, los campesinos, los jóvenes, no deseaban defender el
“socialismo”, que tenía para ellos la cara de la opresión y la pobreza.
29. Para levantar una alternativa al capitalismo,
faltó un partido de tipo pequeño bolchevique-leninista, es decir, un
reagrupamiento, aunque pequeño al principio, de la vanguardia obrera capaz de
reunir a los trabajadores de las ciudades, los campesinos, a los jóvenes estudiantes,
de unirlos contra la burocracia maoísta, de darles una dirección, de
vincularlos con el proletariado mundial en una Internacional obrera
revolucionaria. La influencia de la Internacional Comunista estalinizada sobre
el PCCh, de la represión del Kuomintang y del PCCh vuelto estalinista contra la
Liga Comunista en los años treinta, el ensañamiento del poder contra el Partido
Comunista Revolucionario a fines de los años cuarenta y a principios de los
años cincuenta, la destrucción de la IV Internacional bajo la presión del
estalinismo, impidió la aparición de tal partido. Toda tentativa de las masas por dirigir sus
destinos chocó con la represión del EPL y el PCCh, durante la caída de Jiang
Jieshi (1949), durante las Cien Flores (1957), la Comuna de Shanghai (1967) y
el levantamiento de Tiananmen (1989).
30. En
1989, se restablece parcialmente el mercado laboral, pues a los trabajadores se
les había afectado anteriormente sus puestos en el estado. El aumento de productividad en la agricultura
liberan una mano de obra que se desplaza para vender su fuerza de trabajo en el
sector informal de las metrópolis o en las fábricas de las zonas económicas
especiales de la costa (ZES). Filiales
de grupos extranjeros y capitalistas locales explotan a estos proletarios. El capitalismo reaparece en la RPC como
relación entre la fuerza de trabajo y el capital. Además, la liberalización de la agricultura,
la autonomía de las empresas, el comercio en los dos sistemas de precios, la
libertad de exportación en las zonas económicas especiales, permitieron una
acumulación de capital-dinero por numerosos elementos de la burocracia: jefes
del Ejército, dirigentes de empresas, altos funcionarios, responsables
nacionales del partido, dirigentes de las provincias, dirigentes de las
ciudades... Un número de ellos, sobre
todo en el Este, tejió vínculos con los capitalistas hans de Hong Kong y Taiwán
mediante las ZES o colocando su dinero en el extranjero. En 1990, una Bolsa se abre en Shanghai y otra
en 1991 en Shenzhen. La fracción que
intenta preservar el antiguo sistema queda en minoría en noviembre de
1991. El hundimiento de la URSS tras las
reformas políticas y económicas de Gorbachov y la decisión de Yeltsin de
reestablecer el capitalismo en Rusia, consolidan a los antiguos burócratas que
se han convertido en capitalistas o a los que aspiran a serlo. Deng Xiaoping, Jiang Zemin, Li Peng y Zhu
Rongji expresan las aspiraciones de la clase capitalista en gestación de
restaurar completamente el capitalismo y transformar a China en una potencia
imperialista.
31. En enero de 1992, en un desplazamiento por
las ZES, Deng, a pesar de su edad, da el pistoletazo de salida oficial a su
generalización. En el otoño, el XIV
Congreso del PCCh se asigna un nuevo objetivo: "la economía socialista de
mercado" (sic). A partir de 1992,
los precios son liberados progresivamente así como los intercambios
exteriores. En 1993, por primera vez una
empresa de la RPC cotiza en la Bolsa de Hongkong. El mismo año, el poder ratifica la diversidad
de las formas de propiedad y permite la creación de sociedades privadas (SARL y
SA). En 1994, se reforma el sistema
bancario, los impuestos, el cambio. En
1997, el Estado se retira de la mayor parte de la industria, mientras en diez
años 50 millones de trabajadores son despedidos de las empresas estatales y
pierden toda protección social. El
Estado Mayor del EPL controla grandes grupos industriales, sobre el modelo del
Ejército capitalista turco. En 1997,
Hong Kong vuelve a China; en 1999,
vuelve Macao. Los dos se convierten en
"regiones administrativas especiales" en las cuales "el sistema
capitalista permanecerá sin cambios durante 50 años". La Bolsa de Hong Kong será pues la principal
ruta de entrada de capitales extranjeros a China. Por otro lado, la
incorporación de Hong Kong y Macao abre la RPC al crimen organizado (las
tríadas), tanto más cuando el Gobierno restauracionista da pruebas de
mansedumbre al aspecto. En 1999, el
régimen reconoce oficialmente el papel de las empresas privadas. En diciembre de 2001, China entra a la
Organización Mundial de Comercio. El XVI
Congreso del PCCh abre oficialmente el partido el 2002 a los
"empresarios". A partir del 2002,
los Grupos extranjeros pueden invertir en la banca y los seguros. En el 2004, la propiedad privada se declara
inviolable. En dicha fecha, las empresas
públicas ya no ocupan más que un 32% de la mano de obra industrial, contra un
80% en 1978. La prohibición hecha a las
empresas privadas de intervenir en algunos sectores (infraestructuras,
servicios públicos, servicios financieros) se levanta en el 2005. En el 2007, China cuenta con al menos 66
multimillonarios en dólares; ocupa el quinto puesto mundial en número de
millonarios en dólares (después de los Estados Unidos, Japón, Alemania, y
delante de Francia y Gran Bretaña). El
PCCh se vuelve a reunir en el 2005 con el Kuomintang; en el 2008 los dos partidos se encuentran de
nuevo. A finales de diciembre de 2007,
la Bolsa de Shanghai ocupa el segundo puesto mundial en términos de capitalización,
bastante muy por detrás de Nueva York (15.650 billones de dólares) pero por
delante de Tokio (4.330 billones de dolares).
La Bolsa de Hong Kong sirve a la privatización de las industrias
rentables y de los bancos.
Por una revolución proletaria que conquiste
las libertades y elimine a la nueva burguesía
32.
Una contrarrevolución social se realizó de forma consciente en 1992, preparada
por el amordazamiento del proletariado en 1949, las represiones de 1957, de
1967 y de 1989. El PCCh abandona toda
pretensión igualitaria y asume el papel de aplastar la resistencia a la
liquidación de la propiedad colectiva y de la protección social derivada
("el cuenco de hierro del arroz"), a la instauración de relaciones de
producción capitalistas y a su expresión jurídica, la propiedad privada de los
medios de producción. El Estado que está
en manos de un partido único dominado por capitalistas, que usa el nacionalismo
para garantizar la cohesión social, que liquidó la propiedad colectiva y que
crea el entorno económico y jurídico necesario para el capitalismo, es un
Estado burgués. La transformación de la
RPC en "taller del mundo", la soberanía del mercado (es decir de la
ley del valor), la reaparición de una clase obrera explotada (incluyendo niños
y obreros agrícolas) y del desempleo (probablemente 10% de la población
activa), la reconstitución de una burguesía explotadora (compuesta por
ex-burócratas, mafiosos y capitalistas chinos en el extranjero), la agravación
de las desigualdades (el 10% más rico acapara un 45% de las riquezas; el 10%
más pobre sólo el 1,5 %) certifican la regresión capitalista.
33. La restauración del capitalismo en el país
más poblado del mundo es una derrota para la clase obrera mundial, que se añade
a la sucedida en Rusia y de la que procede en mucho. El restablecimiento de la propiedad privada
de los medios de producción, del mercantilización de la fuerza de trabajo y del
reinado del beneficio en Rusia, en Europa Oriental y en China alimentó,
subjetivamente, la desmoralización y el escepticismo de la clase obrera de los
centros imperialistas, ya expuesta a sus propios retrocesos y derrotas. Contribuyó, objetivamente, a la recuperación
de la tasa de ganancia, haciendo bajar la composición orgánica del capital
total y aumentando la tasa de explotación media. Esta restauración fue un medio que el
capitalismo utilizó para superar la crisis "asiática" de 1997-1998,
crisis que aceleró la integración de China al mercado mundial por la recepción
de los capitales venidos de los países en crisis en el Sudeste Asiático. El revés de la moneda es que el sistema
bancario detenta enormes créditos sobre los Estados Unidos, que una recesión de
la RPC tendría consecuencias negativas para la economía capitalista mundial, en
primer lugar para Asia del Este y Oceanía, que las importaciones de China no
desempeñarían ya su papel desinflacionario mundial, etc.
34. En su reinserción en la división
internacional del trabajo, China se benefició del tamaño y del nivel de
educación de su población, de su infraestructura y su industrialización
consecuencias de la revolución, de la proximidad de la diáspora capitalista han
y de la coincidencia de su apertura con el movimiento de internacionalización
de los grandes grupos capitalistas. Se
convirtió en el primer productor del mundo de camiones, juguetes, teléfonos
móviles, televisores, aparatos electrodomésticos, el tercer fabricante de
material electrónico. Sus exportaciones
de bienes la colocan a en el tercer lugar mundial, detrás de Alemania y de los
Estados Unidos. Aunque sigue siendo el
primer exportador de industria textil, aquella composición evoluciona: los dos
primeros lugares son para el material informático (15% del valor de las
exportaciones) y el material de telecomunicaciones (8 %). El PIB de China
sobrepasa al de Alemania, sólo detrás de los Estados Unidos y Japón. El PIB per cápita pasó de 386 dólares en 1990
a 2.228 dólares en 2005. El consumo
final aumentó durante la década anterior a un ritmo de más de 8 % anual. Es el resultado de un crecimiento sostenido
durante un cuarto de siglo en razón de alrededor de un 8% anual, que alcanzaría
más de un 11% el 2008.
35. Por el momento, con más del 20% de la
población mundial (1.300 millones de habitantes), la RPC no contribuye con
menos del 6% de la producción mundial, o sea 1/5 de la producción de los países
de la Unión Europea (que producen casi el 30% del PIB mundial), mientras que
Estados Unidos, con solamente el 5% de la población mundial, proporciona más
del 25% de la producción mundial. Su
renta per cápita ha devenido la número 129 a nivel mundial en 2006, claramente
detrás de Irán y Brasil. Casi la mitad
de la población es aún rural. La
reaparición del trabajo infantil y el deterioro de la suerte de millones de
muchachas y mujeres (infanticidios, matrimonios forzados, prostitución...) la
colocan junto a los países atrasados. El
crecimiento sigue siendo dependiente del intercambio exterior; ya que una parte
significativa de la población sigue siendo pobre, el consumo final es limitado.
Ahora bien, las exportaciones corren el
riesgo de sufrir a causa de la recesión norteamericana (tanto más que el yuan
tiende a apreciarse con relación al dólar norteamericano, y también al euro),
mientras que las importaciones aumentan (China es el tercer importador del
mundo): en particular, la industria es cada vez más consumidora de componentes
importados. Los salarios tienden a aumentar, lo que reduce la ventaja para
China. Entre otras fragilidades de la economía china figuran la escasez de
energía, la dependencia creciente de muchas materias primas y del petróleo del
extranjero, la inflación que es oficialmente de más del 6% (pero más del 18%
para los alimentos); la contaminación, la falta de agua potable, la disminución
de las tierras cultivables y el deterioro inaudito del medio ambiente...
36. La
nueva burguesía intenta constituirse en imperialista, pero ese lugar ya está
ocupado por el imperialismo dominante (Estados Unidos) y por sus rivales, los
imperialismos secundarios (Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña...). Su propio militarismo es de envergadura
reducida. Por ejemplo, el Ejército chino
no tiene ni bases en el extranjero, ni portaviones. Ciertamente, el EPL participa en la fuerza de
la ONU en el Líbano, pero la tarea del batallón chino (182 soldados de
ingeniería) es el desminado. En África,
el Ejército chino participó en varias operaciones de “mantenimiento de la paz”
(Costa de Marfil, Eritrea, República Democrática del Congo, Sahara Occidental, Liberia,
Darfour) pero solamente con algunas decenas de militares por vez. Si China ha firmado acuerdos de asociación
militar con países africanos, es con los que le proporcionan petróleo y
gas: Argelia, Egipto, Nigeria, Sudán,
pero no es el principal cliente de esos países (aparte de Sudán) y el Ejército
chino no tiene ninguna base militar permanente en África, contrariamente a los
imperialismos francés y norteamericano.
China está aún lejos de emular a los Grupos capitalistas de los países
imperialistas en cuanto a explotación de trabajadores en el extranjero. Al contrario, su crecimiento económico se
debe ampliamente a la importación de capital extranjero que llega para explotar
una mano de obra abundante, poco costosa y desprovista de derechos, y también
buscando nuevas salidas a sus mercancías.
Oficialmente, 24 millones de asalariados trabajan para filiales de
grupos extranjeros. China es el segundo
país de recepción de las "inversiones directas en el extranjero"
entrantes, después de los Estados Unidos, con un 12% de las existencias mundiales. En cuanto a sus propias inversiones en el
extranjero (salidas IDE), permanecen limitadas: en total, las existencias de
las inversiones chinas en el extranjero representan menos de 110 mil millones
de dólares, lo que representa apenas 18 meses de flujo de inversión extranjera
en China. Por el momento, estas
participaciones de China representan menos la voluntad de aumentar los
beneficios a escala internacional que tentativas de asegurarse materias primas
(terreno en el cual choca con rivales temibles: los Estados Unidos, Japón,
Alemania, Francia, Gran Bretaña, Países Bajos, España, Brasil...) y de obtener tecnología avanzada que el país
no posee, a pesar de un esfuerzo muy importante en investigación. La unidad nacional es frágil, no sólo debido
a la separación de Taiwán y a los particularismos nacionales (cincuenta y cinco
etnias no hans sumando más de 100 millones de personas), sino también porque el
Oeste se benefició menos del crecimiento y porque cada provincia, o incluso
cada ciudad, juega en detrimento de las otras.
37. En ningún caso los comunistas podrían
demandar a las grandes potencias imperialistas que ocupan Afganistán o Irak que
ejerzan presión sobre el Estado chino o tomen de medidas de represalia contra
él. En todas partes a donde los obreros
chinos emigran, deben ser integrados a esa clase obrera nacional y a sus
luchas; en todas partes donde los
estudiantes chinos estudian, deben ser acogidos fraternalmente por la juventud
local. En los Estados Unidos, en la
Europa Occidental y en Japón, el deber del proletariado es oponerse a las
campañas antichinas, sobre todo cuando son reflejadas por las direcciones de
los sindicatos y por los partidos reformistas, aunque su pretexto sea el Tíbet,
los derechos humanos, el tipo de cambio, la competencia de la mano de obra, las
deslocalizaciones industriales, la peligrosidad de los juguetes o alimentos, la
inflación mundial, la contaminación, el espionaje... Por el contrario, su solidaridad debe
manifestarse hacia las luchas de las trabajadoras y trabajadores de China
contra los capitalistas han así como contra los capitalistas extranjeros,
contra el Estado burgués y contra el partido único.
38. Así como corresponde al proletariado chino
limitar su explotación y prohibir la de su niñez, encabezar a la población para
arrancar las libertades políticas y preservar el medio ambiente; las masas de
China deben derrocar en esta lucha al PCCh y al Estado burgués e instaurar una
democracia basada en sus Consejos. Ya en
el campo los campesinos pobres luchan contra la usura practicada por los
campesinos ricos, la multiplicación de los impuestos y la confiscación de las
tierras. Las mujeres resisten a los
maltratos y los homosexuales a las persecuciones. La mayor parte de la juventud soporta
difícilmente la limitación de los derechos políticos y el costo creciente de
los estudios. Los trabajadores jubilados
tienen, en el mejor de los casos, pensiones reducidas. La población pobre se rebela contra la
inflación, la corrupción del PCCh y la contaminación del medio ambiente. Los trabajadores quieren, para ellos y sus
familias, acceso al alojamiento, a la salud, a la educación. En las empresas públicas, los obreros luchan
contra los despidos y sus consecuencias.
En las empresas privadas, los obreros, los técnicos, los empleados
combaten para limitar el tiempo de trabajo, para disminuir los riesgos de
enfermedades y accidentes laborales (sólo en las minas de carbón, hay millares
de muertes al año), para elevar los salarios, para tener una jubilación, para organizarse
libremente fuera del partido de los capitalistas y de su "sindicato"
vendido a los dueños. En el 2005, las autoridades contabilizaron 87.000
"desórdenes sociales de masas".
Las manifestaciones y las huelgas son reprimidas, especialmente cuando los
trabajadores crean organizaciones independientes.
39. La
clase obrera de la RPC es la más importante del mundo (alrededor de 380
millones de personas) y tiene ramificaciones, mediante la inmigración, en las
clases obreras de numerosos otros países.
Por su número, por su concentración y por su lugar como creadora de la
mayor parte de las riquezas y como adversario de la burguesía, tiene la
capacidad de mantener la unidad del país reconociendo los derechos (incluido el
de separarse) de las minorías nacionales (en particular de los Tibetanos y de
los Uigures), estableciendo una planificación que beneficie a todas las
regiones. Puede poner fin a los
chauvinismos en toda la región abriendo la perspectiva de una cooperación a
través de los Estados Unidos Socialistas de Asia del Este. Tiene la capacidad de imponer su control
sobre las empresas, de suprimir la explotación de la mayoría por la minoría
burguesa y por el capital extranjero, de poner fin al desgaste y a la explotación
en el campo, de emancipar a las mujeres, de liquidar las mafias, de dar un
futuro y un ideal a toda la juventud.
40. Al tomar el poder, la clase obrera resolverá
de paso los problemas democráticos que no se solucionaron nunca (libertad de
prensa, reunión, organización, derecho de separación de las minorías...) o que se mantienen (igualdad de las mujeres,
derecho a la tierra...), comenzando al mismo tiempo la transición al socialismo
sobre una base humana y técnica mucho más propicia que la China posterior a la
Guerra Mundial y a la Guerra Civil (colectivización de los principales medios
de producción e intercambio, autoorganización, planificación
democrática...). Para realizar esta
revolución socialista, para emanciparse ella misma y guiar a todos los
oprimidos, para instaurar el poder de los trabajadores, necesita construir a
sus propias organizaciones, independientes del partido de los capitalistas y
dirigidas contra el capital: sindicatos,
comités, piquetes y milicias de autodefensa y, sobre todo, su propio Partido,
volviendo a enlazarse con la fundación de la sección china de la Internacional
Comunista, la lucha de la Oposición de Izquierda china para rectificar al
Partido Comunista y la tentativa de la sección china de la Cuarta Internacional
por crear un partido proletario.
21 de
junio de 2008
Colectivo Revolución
Permanente
6ta. Conferencia del Grupo Bolchevique (Francia)