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PAKISTÁN

 

¡Fin del estado de emergencia!

¡Ninguna confianza en los generales, ni en los islamistas,

ni en los políticos burgueses del PPP y de la PML!

¡Gobierno obrero y campesino!

 

 

El general Musharaff instaura el estado de emergencia en Pakistán

 

El Presidente Pervez Musharraf decretó el estado de emergencia el 3 de noviembre.  El poder actual dice pretender así luchar contra el terrorismo, e incluso proteger a los partidarios del principal partido de oposición, el Partido del Pueblo Paquistaní (PPP).  En efecto, el 30 de octubre, un comando suicida atacó al propio Presidente, y el 18 de octubre, día del regreso del exilio de Benazir Bhutto, la dirigente del PPP, un atentado suicida de factura islamista causó 140 muertes entre la muchedumbre venida a recibirla.  Musharraf mantiene oficialmente la perspectiva de elecciones legislativas en febrero de 2008.

 

Pero estos pretextos de defensa de la democracia apenas explican el nombramiento por el Gobierno, a partir de la proclamación del estado de emergencia, de un nuevo Presidente del Tribunal Supremo que iba a pronunciarse sobre la legalidad de la reciente reelección del Presidente, ni la suspensión de las cadenas de televisión, ni la detención de 400 a 500 opositores no islamistas en los dos días siguientes, militantes del Partido de los Trabajadores de Pakistán, ni la represión por la policía de las manifestaciones de protesta, tanto de las inmediatas de juristas y estudiantes, como las más tardías convocadas por el PPP. 

 

La administración Bush había actuado para intentar estabilizar Pakistán, mientras que la dictadura militar está en pleno descrédito y las regiones del noroeste en la frontera con Afganistán están controladas por señores tribales próximos a Al-Qaeda. Eso pasaba por un compromiso entre el general Musharaff y la antigua Primer Ministro Bhutto, que anteriormente había sido expulsada del país:

 

Los Talibanes y sus aliados aumentan su potencia y esperan los resultados de la guerra civil en curso entre los dos elementos más occidentalizados y más modernizadores de la sociedad paquistaní: el Ejército, una de las raras instituciones oficiales que funcionan, y la élite de la sociedad civil, incluyendo los abogados, los magistrados, los periodistas y los estudiantes. La Secretaria de Estado Condoleezza Rice intentó arreglar un matrimonio entre las dos fracciones para la vuelta a Pakistán de Bhutto y una división del poder, que Musharraf acaba de romper.  (Washington Post, 9 de noviembre de 2007)

 

Los Estados Unidos y Gran Bretaña permitieron, con su intervención y su ocupación de Irak, el desarrollo del clericalismo, los conflictos religiosos y los atentados suicidas. Desde mucho tiempo todavía, en el cercano Pakistán, los Estados Unidos habían reforzado a la reacción islamista, en el terreno propicio de un Estado nacido sobre una base religiosa.

 

 

Un Estado artificial construido sobre la religión

 

La creación de la Internacional Comunista tenía por objeto unir la revolución de los pueblos oprimidos, en particular del Imperio inglés de la India, y la revolución proletaria de los países avanzados. Pero en los años veinte, la estalinización del Partido Comunista de la India produce su subordinación a la burguesía local, e incluso a la burguesía imperialista británica:

 

El Partido comunista de la India, prosiguiendo con su política de ayuda incondicional al esfuerzo de guerra imperialista británico, se opuso abierta y activamente a la lucha de las masas, convirtiéndose así en el instrumento de la política británica en la India. (Partido bolchevique-leninista de la  India, Tesis, 4 de agosto de 1944)

 

La clase obrera, paralizada por la política de los estalinistas, deja las manos libres al nacionalismo burgués del Partido del Congreso de Gandhi, Bose y Nehru, y de la Liga Musulmana de Jinnah (el primer movimiento islamista del siglo XX, nacido bajo el impulso del colonialismo británico). Gran Bretaña hace de todo por dividir antes de abandonar la soberanía directa del subcontinente. Es ayudada por el rechazo del Partido del Congreso hindú a toda concesión a la Liga Musulmana, que exacerba en respuesta el clericalismo y el separatismo en las masas. Las masacres religiosas comienzan. Además de la independencia de Birmania y Sri Lanka mayoritariamente budistas, Pakistán y la India proceden de la "partición" de 1949, es decir, a un conflicto tan sangriento como reaccionario entre dos fracciones de las clases dominantes de la India. Millones de Sikhs y de hindúes huyen de las provincias musulmanas del Punjab y Bengala, mientras que millones de musulmanes abandonan su provincia natal para refugiarse.

 

La guerra no termina en 1949. Pakistán, "país de puros" que emerge, se divide en dos partes, separadas por 1.500 km. de territorio indio.  Una nueva guerra estalla en 1965 con la India.

 

 

La vía revolucionaria bloqueada por el estalinismo

 

Entre 1967 a 1969, los estudiantes y los trabajadores asalariados se rebelan contra la dictadura militar de Ayub Khan.  La revolución socialista está al orden del día, pero es traicionada por los estalinistas pro-Moscú que apoyan a los nacionalistas burgueses de la Liga Awami (CPP), y sus escisiones pro-Pekín, algunas de las cuales van incluso a apoyar a la dictadura militar porque es un aliado de China. La rebelión es canalizada por el nuevo partido burgués PPP fundado por Zulfikar Ali Bhutto (el padre de Benazir Bhutto) en 1967. Ali Bhutto es un antiguo Ministro de Gobierno de la Liga Musulmana (PML), especialmente anti-indio. Como muchos populistas del "tercer mundo" de los años sesenta, incluida Indira Gandhi que dirige la India desde 1966, Bhutto no duda en reclamarse de un vago socialismo.

 

El PPP gana las elecciones de 1971 en el Oeste de Pakistán, pero es nacionalmente minoritario. Con el general Yahya Kahn, el "demócrata" Bhutto se niega a reconocer la mayoría parlamentaria de la Liga Awami que triunfa en el Este, más poblado. El Ejército masacra a cientos de estudiantes de la Universidad de Dacca y desencadena una guerra civil sangrienta que provoca una nueva guerra con la India (que apoya la Liga Awami), la derrota militar, la dimisión de Yahya Khan y la separación entre Pakistán y Bangladesh.

 

 

El PPP, el Ejército y su amo norteamericano preparan el lecho para el islamismo

 

Más tarde, tanto el Estado de Pakistán como el del Bangladesh recurrieron cada vez más a la religión para contener los conflictos sociales. En 1973, la Constitución de Bhutto declara al Islam como religión de Estado, e impone que el Presidente y el Primer Ministro deben ser musulmanes. En 1979, el general Zia Ul Haq instaura un tribunal especial (Federal Shariat Court) que vela por la conformidad de las leyes con el Corán y a la Sunna, la obligación del ayuno durante el Ramadán, las resoluciones Hudood que hacen de la blasfemia contra Mahoma un crimen pagado con la muerte y refuerzan la opresión de las mujeres. Entre otras disposiciones del código penal islámico, el adulterio, la prostitución y la homosexualidad de las mujeres se clasifican como crímenes penados con la prisión y la flagelación.

 

En los años 1970, tanto con Bhutto como con Zia, Pakistán sirvió de base de respaldo a la guerrilla islamista en Cachemira contra la India, y desde luego a los reaccionarios afganos que se oponían al Gobierno Daoud que intentaba una modernización del país. En los años 1980, los Estados Unidos y Arabia Saudita van a instruir y financiar a las redes de brigadas islamistas, incluidas las del multimillonario saudí Bin Laden, los Talibanes afganos, los futuros fundadores del FIS argelino, etc, por medio del Ejército y de los servicios secretos de Pakistán, en particular del ISI.  En retribución, los Estados Unidos toleran los preparativos de armamento nuclear que Bhutto denomina "la bomba islámica". Pakistán se ve también reforzado por la toma del poder por los Talibanes en Afganistán en 1996. En 1999, se desencadena la "crisis de Kargi", una guerra breve contra la India debido a la superioridad militar desfavorable y a las presiones imperialistas norteamericana y europea.

 

Pero las sanciones impuestas a Pakistán a causa de la bomba atómica y al conflicto contra la India se levantarán rápidamente cuando, en 2001, Musharraf se coloca oficialmente junto a los Estados Unidos contra el régimen de los Talibanes en Afganistán.  Los Estados Unidos arman y subvencionan de nuevo a Pakistán (entre ello 300 millones de dólares de ayuda militar en 2007). Los partidos islamistas (MMA...) toman entonces la cabeza del descontento popular y multiplican los atentados, tanto más que el régimen militar se ha deshecho de los partidos burgueses tradicionales:  el Partido Popular y la Liga Musulmana dirigida por el antiguo Primer Ministro Nawaz Sharif. Los Estados Unidos y Gran Bretaña apuestan oficialmente por estos viejos partidos burgueses - que probaron se defensa de la propiedad privada y su subordinación al imperialismo - para sustituir al desacreditado a Musharraf, aún estando muy dispuestos a sostener a un sucesor militar.

 

Pero tanto con un nuevo general, como con Bhutto o Sharif, al nuevo Ejecutivo se enfrentaría a los mismos problemas que enfrentó Musharaff.

 

 

Por una salida frente a la reacción y a la marcha a la crueldad: revolución social en Pakistán, Federación Socialista de Asia del Sur

 

La clase obrera ha manifestado una reactivación de su actividad reivindicativa últimamente a través de huelgas en la siderurgia, las telecomunicaciones, el transporte aéreo...  Debe utilizar la pérdida temporal de la hegemonía de las clases dominantes sobre las clases pequeño-burguesas, las divisiones profundas de la burguesía nacional y el debilitamiento del aparato de Estado para trazar una vía independiente del régimen y también de sus oposiciones burguesas (MMA, PML, PPP). La política de los seudotrotskistas de la TMI grantista que se adhieren al PPP es a este respecto tan criminal como la que practicó el Partido Comunista de la India (y su retoño el Partido Comunista de Pakistán).  El Partido de los Trabajadores de Pakistán (LPP) vinculado al SU de la “IV Internacional", otra corriente reformista disfrazada de trotskista, plantea una perspectiva de Frente Popular, de unión de “la izquierda" que incluye a los partidos nacionalistas (AT) y a políticos resultantes del PPP (MMKG). Toda limitación a una revolución democrática, toda sumisión a la burguesía nacional, toda reedición del frente único antiimperialista provoca catástrofes para los trabajadores y las mujeres, como en China en 1927, en India en 1949, en Irán en 1953, en Sri Lanka en 1956, en Irak en 1958, en Indonesia en 1965, en Pakistán en 1971, en Irán en 1979...

 

Corresponde a la clase obrera tomar la cabeza de la lucha contra la dominación imperialista sobre el país, defender las libertades democráticas desbaratadas por Musharraf, levantar las reivindicaciones de todos los oprimidos y semi-explotados (juventud, minorías nacionales y religiosas, mujeres, campesinos pobres, trabajadores independientes de las ciudades, etc), exigir la separación de la religión y el Estado así como la igualdad para todos los ciudadanos cualquiera que sea su sexo o convicciones, minar la base popular de los partidos de los explotadores que son sostenidos por los ulemas (MMA...) o por el imperialismo (PPP...). Los trabajadores de las ciudades y del campo, con la juventud estudiantil, serán capaces así de emancipar al país de la dominación extranjera, del atraso de las castas, tribus y patriarcado, y de dar la tierra a los campesinos, de imponer el control obrero en la industria, la construcción y el transporte, la expropiación de los bancos y las grandes empresas extranjeras y nacionales, la disolución de los cuerpos represivos hipertrofiados y de a armar las masas para garantizar sus conquistas.

 

El proletariado no puede realizar estas tareas sino con instrumentos que le son propios, de los consejos de trabajadores y, sobre todo, de un partido decidido a tomar el poder en vínculo con el proletariado de los países vecinos. Desde ahora, los sindicatos deben unificarse en una única Confederación clasista y crear un Partido de los trabajadores distinto de todos los partidos de los capitalistas y de terratenientes, entre ellos el PPP.  Las organizaciones obreras y estudiantiles deben vincularse con los trabajadores y los jóvenes de Irán, la India, Irak, Bangladesh, Sri Lanka... para impedir toda amenaza contra la futura revolución obrera y popular, para terminar con las guerras fratricidas, echar abajo las fronteras heredadas del colonialismo y las divisiones religiosas, y por lo tanto abrir la perspectiva de la Federación Socialista de Asia del Sur y la Federación Socialista de Asia del Oeste.

 

12 de noviembre de 2007

 

 

COLECTIVO REVOLUCION PERMANENTE

NUEVO CURSO (Austria)