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¿21 o 5 puntos? ¿Colectivo o comitéde enlace?
(Respuesta a la TCI)

 

23 de agosto de 2004

 

Queridos camaradas:

El Groupe bolchevik ha recibido de vuestra parte:

·         La posición de la TCI sobre la Convocatoria del Colectivo (26 de enero)

·         La propuesta de la TCI por una conferencia internacional abierta (19 de mayo)

·         Una carta de la FT con la propuesta de participar en la fundación de un “comité paritario” (7 de julio)

·         Una propuesta de reunir un “comité de enlace” (10 & 11 de julio)

 

Mientras tanto, habéis firmado conjuntamente con el GB y otras varias organizaciones la declaración internacionalista en defensa de Irak, difundida el 1º de mayo en siete países. Esta última iniciativa es una de las decisiones de la reunión del Colectivo del 8,9 y 10 de abril, que confió la redacción del proyecto a los camaradas de Poder Obrero de Bolivia.

 

El GB responde hoy a vuestras contribuciones y a vuestras propuestas de manera honesta y franca.  Primero, nos esforzamos por sacar todas las consecuencias de una opinión que creemos compartir (I); después, sopesamos las divergencias de programa tal y como aparecen actualmente (II); finalmente, examinamos el balance de la iniciativa internacional a la que nos habéis invitado (III).

 

Debéis tomar en consideración nuestras limitaciones lingüísticas:  por una parte, nos hemos podido equivocar al traducir vuestras palabras y las de otras organizaciones redactadas en español o en portugués; por otra parte, nosotros os escribimos, excusadnos, en francés.

 

I. POR UNA COMPRENSIÓN LÚCIDA Y COMPARTIDA DE LOS PRINCIPALES ACONTECIMIENTOS

 

1) A propósito del análisis de las relaciones de fuerzas entre las clases

En vuestra contribución a la Convocatoria, subrayáis la importancia de compartir el análisis de la situación:

 

Como la relación que nosotros establecemos no es de tipo universitario, sino de militantes revolucionarios, caracterizar una situación correctamente es el medio para que las consignas y la intervención práctica sean correctas. Todo pretendido avance en términos de “acuerdos de principios” se quedaría en abstracto si no nos entendemos en la intervención concreta… Nos parece que el Colectivo abusa de la palabra “revolución”… (Posicionamiento de la TCI, 26 de enero de 2004, parte II)

 

El Groupe bolchevik comparte esta procupación:

 

La necesaria delimitación de las fuerzas revolucionarias debe apoyarse, en nuestra opinión, en los textos fundamentales de la LC (Manifiesto de 1848, Memorial de 1850), las resoluciones del último periodo de la AIT (en particular los Memoriales de 1871), los textos adoptados por los cuatro primeros congresos de la IC (1919-1923), los fundamentos de la IV Internacional (Llamamiento de 1933, Tesis de 1936, Programa de 1938, Manifiesto de 1940).

 

Pero las referencias programáticas sólo son útiles si sirven de base para comprender juntos los grandes acontecimientos contemporáneos, para definir una línea internacional estratégica común, para intervenir en la medida de nuestras fuerzas en cada forma nacional de la lucha de las clases mundiales.  (CC del GB, mensaje al Plenum internacional de los grupos y organizaciones de clase convocado por el CR de Brasil, la LBI de Brasil y la OCI de Argentina, 24 de enero de 2003)

 

El marxismo no es un credo. Tampoco es un empirismo, pero respeta los hechos.  El estudio serio y el análisis de las contradicciones debe permitir captar los procesos reales y rendir cuentas de ellos:

 

Nuestra concepción de la historia es, ante todo, una directiva para el estudio…(F. Engels, Carta a C. Schmidt, 5 de agosto de 1890)

 

Por tanto, los marxistas intentan analizar concretamente las situaciones concretas. Se esfuerzan por percibir las estabilizaciones, los retrocesos y las derrotas, del mismo modo que las movilizaciones de masas, las crisis de dominación y las revoluciones que se abren.

 

Por eso evitan limitarse a las analogías, a recurrir a las fórmulas prefabricadas, a los mitos consoladores y a las falsificaciones: tomar la situación argentina de mediados de 2003 como de “semikerenskismo” y a Kirchner por un frente popular, llamar a los contrarrevolucionarios islamistas “combatientes heroicos”; trucar el monto de los gastos militares de la UE, inventar una “marea rosa” socialdemócrata que sumerge Europa en 2004, engañar con una revolución en Palestina en 2003, imaginar un imperialismo unificado en Europa dirigido por el Parlamento europeo, embaucar sobre la posibilidad de “brigadas internacionales” en Irak, etc.

 

Estos señores parecen a veces imaginarse que para los obreros cualquier cosa es bastante buena (F. Engels, Carta a C. Schmidt, 5 de agosto de 1890)

 

El GB creyó durante un tiempo que la dirección de la LOI-CI de Argentina sufría solamente de una especie de enfermedad infantil, que se trataba de la contrapartida de una línea revolucionaria en Argentina contra la Asamblea Constituyente, por el doble poder y por la insurrección.  Pensábamos que estos errores eran comprensibles frente al Partido Obrero de Altamira y los restos del estallido del MAS tras la muerte de Moreno; teníamos la esperanza de que pudieran ser corregidos con la ayuda de organizaciones revolucionarias extranjeras, en primer lugar aquellas del Colectivo que gozan de la confianza de la dirección de la LOI y del GOI.

 

Pero nos equivocamos: la dirección de la LOI no tiene ninguna intención de someterse al control de los revolucionarios de otros países. La grandilocuencia y la histeria, las posturas teatrales y los excesos de lenguaje disimulan toda clase de maniobras y trapacerías. La dirección de la LOI no está aquejada por una simple desviación de izquierda, sino por una enfermedad mucho más grave y congénita, el oportunismo.

 

2) Contra las frases radicales que no comprometen a nada y que engañan al proletariado.

 

Cuando se compara lo que dicen con lo que hacen , ¿Cómo tomar en serio las fatuidades y baladronadas de los permanentes del COTP-CI-FTICI?

 

·         Estos dirigentes que todavía en julio de 2003 comparan Kirchner con Kerenski, trabajan en la perspectiva de dar al proletariado argentino, en julio de 2004, una jornada de acción (“paro”) ;

·         Los permanentes que proclaman desde sus despachos en Buenos Aires que una revolución está  en marcha en Palestina, cierran los ojos a los hechos (aplastamiento de los campos de refugiados por el ejército sionista, asesinato de los dirigentes, bombardeo de la sede de la Autoridad Palestina, la construcción del muro de Cisjordania…): cualquier reagrupamiento revolucionario en Palestina que confiara en el pretendido “Secretariado Internacional” se encontraría en una incómoda postura;

·         Los parlanchines que dicen: “Fuera el PSOE y el PCE” para un país lejano como España, apoyan las jornadas de acción de los estalinistas chilenos que dirigen la CUT y son incapaces de trabajar en el seno de las CGT argentinas contra la burocracia peronista;

·         Los guerrilleristas de salón, que sostienen que hay que enviar voluntarios a combatir bajo la dirección del Baas y de los islamistas, se guardan felizmente de enviar a sus militantes;

·         Los Tartufos que inventan un giro derechista de los grupos europeos del Colectivo cortejan sin vergüenza a los cogestionarios del CRI de Francia, los pablistas del tipo C. Edwards e incluso los lambertistas de la FUR de Francia, que han entrado en el PT:

·         Los izquierdistas de pacotilla que apelan al boicot de las elecciones europeas presentan en su país una lista alas elecciones municipales de Buenos Aires ajo las consigna : “Un polo obrero”

·         Los herederos del “tercer periodo de error” de la IC, que explican que el Frente único obrero es contrario al Gobierno Obrero, que sólo es posible cuando se dispone de un partido de masas, que ha desaparecido del trotskysmo desde 1933, se revelan partidarios de llamar a las “organizaciones de derechos humanos”;

·         Los veletas políticos que calumnian brutalmente en diciembre de 203 a los miembros del Colectivo (“estalinistas”, “polpotistas”) trafican secretamente en ese mismo momento y a espaldas del proletariado argentino, con el renegado L. Zamora.

 

El deseo de situarse a la izquierda del marxismo conduce fatalmente al marasmo centrista (L. Trotsky , Sectarismo, centrismo y 4ª Internacional, 22 de octubre de 1935, Obras, t. 7, p. 43)

 

Militando en el mismo país, el CC-POR debe saber más que nosotros sobre la práctica de la LOI. Una cosa es segura: la construcción del partido obrero en Argentina necesita terminar de una vez por todas con los zigzags oportunistas y las trampas de morenismo; la construcción de una Internacional Obrera Revolucionaria exige honestidad y respeto por los hechos.

 

1)                             El acuerdo debe abarcar la comprensión de los principales acontecimientos

 

Estaréis de acuerdo con nosotros en la precisión de que sólo una secta exige que sea necesario estar de acuerdo en todos los aspectos de una coyuntura y sobre todos los aspectos de la táctica para ser miembro de una misma organización nacional.  Y con más razón para ser miembros de una misma organización internacional. El bolchevismo “solamente requiere la comprensión común de los principales acontecimientos y las principales tareas.

 

Una fusión exige unidad de pensamiento, no sobre las cuestiones particulares y secundarias, sino sobre las cuestiones fundamentales (L. Trotsky, Alquimia centrista o marxismo, 24 de abril de 1935, Obras, t. 5, EDI 1979, p.273)

 

Nos parece que caracterizar diciembre de 2001 como un inicio de revolución (la Convocatoria) o como una situación prerrevolucionaria (posicionamiento TCI, 26 de enero de 2004, 2ª parte). Puede discutirse en el seno de un mismo centro internacional, sobre todo con camaradas que están sobre el terreno. Por el contrario, sólo los inconsecuentes y los irresponsables pueden confundir los retrocesos del proletariado palestino en el 2003 frente a la ofensiva de Sharon con una revolución.

 

Por su parte, el GB llamó la atención de la dirección de la LOI sobre el reflujo del 2003 en Argentina, así como sobre la situación dramática del pueblo palestino. Sobre todo, el GB intentó dotar al Colectivo, desde su gestación, con una visión lúcida de la situación mundial.  El preámbulo de la Convocatoria esboza un análisis serio del periodo, basándose en las relaciones entre las clases a escala mundial:

 

El ascenso revolucionario de finales de los años 60 y principios de los años 70 fue mundial: movilización de la juventud y de los obreros en China, revolución antiburocrática en Checoslovaquia, guerra del pueblo vietnamita, huelga general en Francia, huelgas a gran escala en Italia, huelga victoriosa de los mineros en gran Bretaña, movimientos nacionales en Irlanda y el País Vasco, movimiento estudiantil en México, revolución en Bolivia, lucha de los Negros y movimiento anteguerra en  Estados Unidos, cordobaza en Argentina, revolución en Chile y en Portugal…Pero esta ola fue contenida y traicionada por los nacionalistas burgueses o pequeñoburgueses y las direcciones traidoras del movimiento obrero.

A partir de los años 80, este nuevo retraso inflingido a la revolución a la revolución mundial permitió que las burguesías de los países imperialistas retomaran la ofensiva.  Un episodio destacado fue la derrota de los mineros británicos en 1985, pero el acontecimiento decisivo fue la destrucción de la URSS en 1991 y el consiguiente restablecimiento del capitalismo en Rusia por la burocracia estalinista que usurpaba el poder de los trabajadores desde 1924.

Esta victoria histórica de la burguesía mundial animó al imperialismo americano a ponerse a la cabeza de las coaliciones que aplastaron Irak en 1991, los Balcanes en 1999, Afganistán en 2002, Irak de nuevo en 2003.

Pero las potencias imperialistas son incapaces de estabilizar la situación.  A finales del siglo XX, se han sucedido luchas de masas en Africa del Sur, la Intimada en 1987 en Palestina, manifestaciones masivas en Alemania del Este y en China en 1989, las huelgas de noviembre-diciembre de 1995 en Francia, las huelgas de 1997 en Correa del Sur, las revoluciones de Albania y de Indonesia en 1997.  El siglo XXI se ha iniciado con potentes movilizaciones de masas como la heroica lucha palestina en el 2000, la sublevación argelina en 2001, las huelgas y manifestaciones italianas y la revolución en 2001, el levantamiento en Bolivia en 2003, … La guerra contra Irak ha sido contestada con una enorme movilización anti-imperialista de masas en todo el mundo, incluido el corazón de las metrópolis imperialistas.  Los proletariados de Europa combaten contra la liquidación de las conquistas arrancadas durante los precedentes empujes revolucionarios.

Hay que decir la verdad a las masas por dura y cruel que sea, todas estas derrotas, los retrocesos de los procesos revolucionarios y las derrotas militares de las naciones oprimidas han sido producto de la traición de las direcciones del proletariado y de las masas explotadas, hoy agrupadas en su mayoría en el Forum Social Mundial.  (Colectivo, Convocatoria, 20 de agosto de 2003)

 

La Convocatoria es sin duda insuficiente, pero eliminó las formulaciones iniciales del “SI” del COTP-CI, rebautizado “FTICI”, poco después de la fundación de la “FTCI” por el PTS argentino.

 

4) La visión tercermundista de la dirección de la LOI.

 

El proyecto del “Secretariado Internacional” del COTP explicaba la situación mundial con, por una parte la pretendida “desincronización” entre la lucha revolucionaria del mundo colonial y semicolonial, en contraste con una pretendida atonía de los centros imperialistas, y por otra parte con la traición del proletariado europeo tal cual:

 

El proletariado norteamericano es el que paga más duramente, con gigantescas pérdidas de conquistas esta situación.  La traición de la socialdemocracia y del estalinismo condujo al proletariado de los países imperialistas de Europa, a finales de los 80 y principios de los 90, a subordinarse a los intereses de sus burguesías imperialistas y a apoyar la restauración capitalista impulsada por las burocracias estalinistas que se habían convertido en agentes directos del capital imperialista mundial.  Esto significó una desincronización respecto a la lucha del proletariado y de los explotados del mundo semicolonial quienes, en las últimas décadas, entraron uno tras otro en combate, abriendo situaciones revolucionarias o pre-revolucionarias … (El proletariado norteamericano es el que más, Silvia Novak, proyecto de texto para la Convocatoria, 10 de mayo de 2003, el subrayado es nuestro)

 

El eclecticismo hace coexistir las formulaciones “trotskystas” con otras que no tienen nada que ver con el marxismo.  Pero este parágrafo manifiesta la incomprensión de la lucha a escala mundial entre las dos clases sociales fundamentales:

 

·         Para la dirección del COTP-FTICI, una capa pequeño-burguesa, la burocracia de los estados obreros degenerados (o deformados de nacimiento) impulsa el restablecimiento del capitalismo.

·         Para la dirección del COTP-FTICI, el proletariado europeo se ha subordinado a las burguesías de los países imperialistas.

·         Para la dirección del COTP-FTICI, sólo el proletariado del mundo semi-colonial lucha desde hace décadas.

 

 

5) La burocracia rusa, ¿era una clase social o una antena repetidora (“relé”) de la burguesía mundial?

 

La dirección empírica de la LOI confiere de hecho a la burocracia el papel de una verdadera clase social.  Y como tal habría sido capaz de tomar la iniciativa, de trastocar las relaciones de propiedad en la URSS.

 

Sin embargo, para los bolcheviques-leninistas la burocracia estalinista no era más que una capa intermediaria, cuyo reinado se explicaba por el retraso de la revolución proletaria y el aislamiento del primer estado obrero.  El aparato del estado escapó, a partir de 1924, al control de la clase obrera, en relación con el atraso del país y la serie de derrotas de los años 1920 y 1930 a escala mundial:

 

La burocracia soviética ganaba en seguridad a medida que la clase obrera mundial sufría las más pesadas derrotas.  Entre estos dos hechos, la relación no es solamente cronológica, es causal y recíproca: La dirección burocrática del movimiento contribuía a las derrotas; las derrotas fortalecían a la burocracia.  (L. Trotsky, La Revolución Traicionada, 1936, cap. 5, Minuit, p. 66)

 

Pero esta casta no tenía un puesto independiente en el proceso productivo.  En último análisis, era la expresión de una especie de equilibrio inestable entre la presión de la burguesía mundial sobre el Estado surgido de Octubre y la resistencia de la clase obrera mundial, y en primer lugar del proletariado soviético.

O la burocracia, deviniendo cada vez más el órgano de la burguesía mundial dentro del Estado Obrero, derrocará las nuevas formas de propiedad y arrojará el país al capitalismo; o la clase obrera derrocará a la burocracia. (L. Trotsky, La Agonía del capitalismo y las tareas de la IV Internacional, 1938, GB, 2003, p.38)

La cuestión será dilucidada en definitiva por la lucha de dos fuerzas vivas sobre la arena nacional e internacional (L. Trotsky, La Revolución traicionada, 1936, cap. 9, Minuit, 1963, p.170)

 

Si Novak tomara en serio la expresión “agente” que utiliza para designar a la burocracia,  comprendería que el “impulso” de la restauración capitalista venía de la clase burguesa mundial y en particular del más poderoso de los imperialismos, el imperialismo americano.

 

Es necesario no comprender nada para no distinguir, detrás de las combinaciones pasajeras del momento, el antagonismo que existe entre los estados imperialistas y la República Soviética (L. Trotsky, El conflicto chino-ruso y la Oposición, 4 de agosto de 1929, Escritos, t. 1, Rivière, 1955, p. 222)

 

Es necesario no comprender nada para no distinguir entre la fuerza motriz del desmembramiento de la URSS y de la restauración del capital (la burguesía mundial) y su agente en el seno del Estado Obrero (la burocracia). En los hechos, los actores decisivos de la burocracia de la URSS, encarnados por Gorbachov y más tarde por Yeltsin, finalmente cedieron a la presión imperialista y avanzaron hacia la restauración al mismo tiempo que capitulaban completamente ante las exigencias americanas en África del Sur, en Nicaragua, en Afganistán…

 

Ronald Reagan lanza a Moscú el desafío “ de una carrera de armamentos que uds. no podrán ganar”…Se pusieron de acuerdo a partir de 1986 sobre una serie de “medidas de confianza” hasta entonces rechazadas en bloque por Moscú, así como sobre Afganistán: el tándem Gorbachov-Sheverdnadze admitió desde entonces el principio de una retirada del ejército rojo, que se haría efectiva a partir de 1989. (“El hombre que tumbó el imperio del Mal” . Le Monde, 8 de junio de 2004)

 

La presidencia Reagan de 1981-1989 cambió la faz del mundo…decidió volcar dinero en las fuerzas armadas americanas e instalar misiles nucleares demedio alcance en Europa…Acertó. El año de su partida de la Casa Blanca, los rusos habían perdido la Europa del Este; el año siguiente, abandonaron el comunismo. (El hombre que derrotó al comunismo”, The Economist, 12 de junio 2004)

 

A su manera, los voceros del capital financiero, denotan la interacción entre los
”mundos” y establecen un lazo entre la evolución en el seno de los países imperialistas y el hundimiento de los estados obreros en Europa.

 

Omitir el papel de la burguesía imperialista como determinante de la restauración capitalista es un error teórico. En a práctica, el COTP podía así rehusarse a defender a los estados obreros contra la burguesía mundial (en la misma línea de Shachtman y Cliff, Moreno y Lambert). Además, el proyecto inicial de Convocatoria del COTP abordaba la cuestión de los Estados obreros sin decir una palabra de la defensa de las últimas conquistas que subsistían en China, en Vietnam, en Corea del Norte y Cuba)

 

6) La “desincronización” de dos “mundos” un tema nacionalista y neopablista

 

Para entender las coyunturas nacionales y continentales hay que partir de la escala planetaria.

 

El marxismo contempla la economía mundial considerada no como la simple adición de sus unidades nacionales sino como una poderosa realidad independiente…(L. Trotsky, Prefacio de la edición francesa, 29 de marzo de 1930, la Revolución Permanente, Minuit, 1975, p.8-9)

 

He aquí por qué nuestro boletín Révolution Socialiste, se esfuerza en analizar con regularidad la economía mundial. No hay, de un lado, los proletariados a la ofensiva (en el mundo semicolonial) y del otro un proletariado subordinado a su burguesía. Como dice el preámbulo de la Convocatoria, a la ola revolucionaria mundial de los años 1960 y 1970 le sucedió una contraofensiva mundial de la burguesía. No es difícil de encontrar la filiación de la teoría de la “desincronización” entre los “sectores”. Procede de los nacionalistas burgueses y de los estalinistas del tipo Castro y Mao y hace tiempo que fue incorporada a las revisiones de los falsarios de la “4ª Internacional”:

 

En estas condiciones, la revolución colonial ocupa el lugar de vanguardia de la revolución mundial y actúa como su fuerza principal (6º congreso del SI pablista, Balance, problemas y perspectivas de la revolución colonial, 4ª Internacional, 1º trimestre 1961, p.47)

El retraso de la revolución proletaria en los países imperialistas, en general ha impedido indudablemente que la revolución colonial siga la vía socialista tan rápidamente y tan conscientemente como hubiera sido posible ( 7º congreso del SI pablista, La dialéctica de la revolución mundial, 1963, en P. Frank, La 4ª Internacional, Maspero, 1969, p.139) 

 

Durante dos decenios, el centro de gravedad de la revolución mundial se había desplazado hacia los países coloniales y semicoloniales (9º congreso del SU, El nuevo ascenso de la revolución mundial, 4ª Internacional, mayo 1969, p.14)

 

Sean cuales fueren las fórmulas utilizadas, la oposición entre fracciones del proletariado mundial se basa siempre en el escepticismo respecto a la capacidad revolucionaria de los bastiones de la clase obrera.

 

7) La acusación de los jefes de la LOI contra el proletariado europeo

 

Del mismo modo que en el caso de la burocracia, lo falso se yuxtapone a lo verdadero en la descripción de la situación mundial. Y ha sido así desde el primer revisionismo, pasando por Moreno y su maestro Pablo: sus textos siempre contienen rasgos formales de marxismo para tranquilizar a los militantes fieles al marxismo y camuflar la revisión.  El “SI” admite que la socialdemocracia y el estalinismo traicionan (homenaje a la ortodoxia) pero atribuye a la clase obrera la responsabilidad de estar subordinada a la clase dominante (la auténtica posición de la dirección de la LOI):

 

A fines de los años 80 y principios de los 90, la traición de la socialdemocracia y el estalinismo condujo al proletariado de los países imperialistas de Europa a subordinarse a los intereses de sus burguesías imperialistas. (S. Novak, proyecto de texto de Convocatoria, 10 de mayo de 2003)

 

Centenares de millones de asalariados de los países imperialistas son explotados. Una parte significativa se ve reducida permanentemente al paro. Todos sufren múltiples ataques de sus burguesías y encima sufren los insultos de algunos permanentes de Buenos Aires… para los marxistas, el conjunto del proletariado mundial, tanto los proletariados de los países dominados, como los de los países dominantes, sufren una crisis de dirección:

 

Las masas no han sido capaces de romper la coalición de los socialistas, los estalinistas, los anarquistas y el POUM con la burguesía. Este modelo de sofisma procede de un tipo de concepto de una especie de madurez absoluta, es decir, de una condición de perfección de las masas en la que éstas no tienen ninguna necesidad de dirección…sólo poco a poco, y solamente sobre la base de su propia experiencia, las capas más amplias de las masas acaban por convencerse de que la nueva dirección s más firme, más segura, más leal, que la antigua…pero es preciso que un partido así exista mucha antes de la revolución…(L. Trotsky, Clase, partido y dirección, agosto 1940, La Revolución española, Minuit, 1975, p. 558 y 560)

 

Con la desaparición sin gloria de la 4ª Internacional que había sido proclamada para resolver este problema, la crisis de dirección se ha agravado hasta un punto inédito.  Si los periodistas empiristas del BIOI aplicaran sus criterios a su propio país, llegarían a la conclusión de que el proletariado argentino se ha subordinado en 2003 a su burguesía. Pero, igual que los nacionalistas y los tercermundialistas, supuran escepticismo y hostilidad hacia la clase obrera de los países de Europa occidental y de América del Norte, y la responsabilizan de lo que hacen “sus” capitalistas argentinos.

 

8) La clase obrera de ka Estados Unidos no se reduce a los Negros y los Latinos

 

Para la dirección de la LOI, el proletariado de América del Norte no vale mucho más que el de Europa, a excepción de los negros y los trabajadores de origen latino-americano:

 

Pero esta tarea histórica sólo puede ser llevada a cabo por el joven y heroico proletariado latinoamericano, en estrecha unidad con su aliado más importante, la clase obrera norteamericana, y en particular su fracción más explotada y oprimida, los millones de obreros negros y latinos, sobreexplotados y tratados como parias por esta burguesía imperialista y también por la arrogante aristocracia obrera y la burocracia sindical de la AFL-CIO, y quienes son los que más sufren la flexibilidad del trabajo, el paro, la pobreza, la persecución y la hostilidad de la policía.  Es a ellos a quienes debe dirigirse la clase obrera latinoamericana… (SI del COTP, Proyecto de declaración Bolivia, 30 de septiembre de 2003, subrayado por nosotros) 

 

De nuevo, después de algunas palabras ortodoxas y prudentes, (la clase obrera norteamericana es la aliada de la de América latina), sigue la expresión detallada de la verdadera línea de la dirección de la LOI: el proletariado de América latina –“heroico”- debe contar únicamente con los negros y los latinos de América del Norte.

 

Es a ellos a quienes debe dirigirse la clase obrera latinoamericana…

 

Según al dirección de la LOI, no sirve para nada dirigirse al conjunto de los trabajadores americanos.  De toda evidencia, la “desincronización” de los post-morenistas se explica por su concepto de “la aristocracia obrera”.  Su aristocracia obrera es bien diferente de la de Engels y la de Lenin, porque engloba implícitamente a la mayor parte de las clases obreras de los países imperialistas.  Nada auténticamente nuevo en el revisionismo de los epígonos que usurpan la referencia de la 4ª Internacional de Trotsky. En 1965 Mandel explicaba que todo el proletariado de los países imperialistas estaba corrompido:

 

Hoy somos más conscientes de las realidades económicas de la situación obrera en el da por ciertas capas del proletariado de los países imperialistas en relación al de los países coloniales y semicoloniales: la relación entre los salarios entre un obrero negro de Sudáfrica y un obrero inglés varía de uno a diez… manifiestamente el primero es muy superior al segundo.  Por lo demás, lo que ha permitido realizar esta enorme diferencia global de los asalariados entre los países imperialistas y los países subdesarrollados es la explotación imperialista. (E. Germain, De la burocracia, Maspero, 1971, p.24)

 

La clase obrera norteamericana de origen europeo o asiático ¿es “aristocracia obrera”? El miniaparato del COITP usa y abusa de un término que no define jamás, que no encarna jamás (¿qué capas? ¿qué papel concreto? ¿cómo se afronta prácticamente a la “aristocracia obrera”? …)

 

Pero la dirección de la LOI no es nunca muy rigurosa en materia de teoría. Tampoco se preocupa mucho de los hechos.  Olvida la emigración asiática a los Estados Unidos.  Parece creer que todos los negros y latinos son proletarios.

 

9) La naturaleza de las burocracias sindicales y de sus “jornadas de acción”

 

El COTP_FTICI pretende que los partidos reformistas y los sindicatos de los países imperialistas son la expresión pura y simple de los intereses de la aristocracia obrera.  Hablando con propiedad, las organizaciones “reformistas” no están bajo la hegemonía de la clase dominante.  En la época del imperialismo, la burguesía se apodera de las organizaciones obreras por medio de los aparatos que corrompe y domestica.  Éstos hacen a sabiendas la política de la burguesía en el movimiento obrero, también en América latina.

 

El 5 de agosto de 1981, Reagan despidió a 11.359 controladores aéreos en huelga.  Estos trabajadores forman una categoría del proletariado muy cualificada y bien pagada, una aristocracia obrera en el sentido de Lenin.  Después de su derrota, numerosos obreros y empleados, incluidos centenares de miles de latinos y negros, fueron disuadidos por mucho tiempo de recurrir a la huelga. Esta clamorosa derrota envalentonó la ofensiva de la patronal.  Pero también facilitó el curso internacional agresivo y contrarrevolucionario del imperialismo americano contra Afganistán y la URSS, pero también en Latinoamérica, en particular en Granada, en Nicaragua, en el Salvador.

 

Por eso la burocracia de la AFL-CIO, lejos de defender a estos “aristócratas obreros”, los traicionó frente a la represión y el Estado burgués.  Únicamente los controladores aéreos de Portugal y Canadá boicotearon los vuelos americanos durante 48 horas, en solidaridad con sus compañeros despedidos.  En cuanto a la dirección de la AFL-CIO, se negó a llamar a la huelga de los otros trabajadores de los aeropuertos de los Estados Unidos y los de las compañías de aviación.  Contra la huelga general de los transportes aéreos, la burocracia llamó a una jornada de acción simbólica (“paro”) en septiembre de 1981.  Ese día, 500.000 trabajadores se manifestaron en Washington, entre ellos decenas de millares de latinos y negros, lo que demuestra el potencial de combate que existía.  Pero quedaron sin perspectiva.

 

Para esto es para lo que sirven las “jornadas de acción” de las burocracias sindicales agentes de la burguesía, en Estados Unidos y en Chile, en Francia y en Argentina.  Por esta razón el GB se negó a firmar la declaración redactada por la dirección de la LOI sobre las víctimas del accidente de Río Turbio:  ese proyecto llamaba a un “paro” , a una jornada de acción, dirigida contra la huelga general de los mineros de Argentina.  Con el  CRI de Francia, habéis firmado esa declaración de carácter muy oportunista.

 

Otro reproche del  GB era el aspecto estrechamente nacional de ese texto pretendidamente internacional.  El proyecto de la LOI no tenía ni una palabra para las decenas de mineros rusos ni para los miles de mineros chinos muertos por las exigencias de la restauración del capitalismo en China.  Ninguna organización retomó nuestras propuestas de enmiendas ni respondió a nuestras críticas.

 

 

10) Contra toda adaptación al nacionalismo

 

Además, aparecen explícitamente concesiones al nacionalismo en el proyecto de declaración sobre Bolivia que la dirección del COTP-FTICI propuso al Colectivo:

 

Lucha contra la entrega de las riquezas gasíferas a los gringos… Fuera los gringos de Bolivia (SI de COTP, Proyecto de declaración Bolivia, 30 de septiembre 2003)

 

Lejos de corregir, el COTP-FTICI se vanaglorió de este tipo de vocabulario:

 

“Fuera los gringos” es revolucionario. (BIOI, suplemento especial al nº 6, 6 de noviembre 2003, p. 27)

 

Es más, se han  atrevido a pretender que la negativa del GB a alinearse en la xenofobia provenía de su adaptación “a los prejuicios y a la terrible (sic) presión que se ejercen por parte de la izquierda reformista francesa” (idem).  Las traiciones de Moreno y de Lora prueban que la presión de la clase dominante pueden ejercerse no sólo a través de los partidos obreros burgueses, sino directamente a través de bonapartes y de partidos burgueses (PJ, MNR).

 

De nuevo, el COTP-FTICI es incapaz de partir de las clases y de las lucha de las clases: cree que la iniciativa viene de los partidos reformistas, mientras que esto últimos son los voceros (relais, relés, NDT) de la burguesía. Incluso su vocabulario lo denota:  nosotros desafiamos al COTP-FTICI para que encontrase en Trotsky la palabra “izquierda” para designar científicamente a los partidos políticos.  Los que se reclaman del programa de ka 3ª y de la 4ª Internacional no deberían ceder a la ideología dominante aceptando este vocabulario engañoso que enmascara las clases y la lucha de clases, que mezcla los partidos burgueses y los partidos obreros. En Francia, se utiliza de esta manera por todas las direcciones traidoras y por sus lacayos centristas (entre ellos los primos de la LOI, los grupos morenistas).

 

En cuanto a la presión que la clase dominante, la burguesía,  ejerce aquí, es generalmente la del antiamericanismo, porque el imperialismo francés está en competencia con su rival americano.  El sistema escolar y universitario, los medios de comunicación y también los agentes de la burguesía en el seno de la clase obrera, las burocracias sindicales y los partidos reformistas, repercuten esta posición en la clase obrera y la juventud.

 

Nosotros queremos una Europa más democrática, capaz de trabajar por el crecimiento y el empleo, de garantizar los derechos sociales, de pesar en el mundo frente al unilateralismo de los

Estados Unidos…(PS, Por Europa, 10 octubre de 2003)

 

La situación del mundo impone dar a la Unión Europea la capacidad de hablar con una voz fuerte frente a la política hegemónica y belicista de los

Estados Unidos y de contribuir a la prevención de los conflictos. (PCF, Propuestas del PCE por Europa, 14 de mayo de 2004)

 

El  GB es una de las raras organizaciones del movimiento obrero que no cede al chovinismo antiamericano, muy extendido.  Por supuesto que luchamos contra el imperialismo americano, pero sobre todo contra el imperialismo francés y no contra los “americanos”.  Muchas otras expresiones del proyecto de texto Bolivia mostraron que el COTP se mantiene estrechamente limitado a Latinoamérica y se revela incapaz de escribir para la vanguardia mundial.

 

11) Reenlazar con el internacionalismo de la 3 ª y la 4ª Internacional

 

El enemigo principal está, para cada proletariado, en su propio país, incluiso en Bolivia y en Argentina.  Simétricamente, el principal aliado de las clases obreras boliviana y argentina es el proletariado mundial, incluido el de Estados Unidos.  Es, por tanto, inconcebible que una declaración concebida por gente que se declara trotskysta internacionalista la tome con los americanos y empele términos peyorativos como “gringos”. ¿Qué organización que quiera construir el partido revolucionario en los
Estados Unidos podría distribuir allí un texto así? Nosotros luchamos contra el imperialismo, contra los grupos capitalistas de los Estados Unidos, de Europa occidental o de Japón, contra el ejército y los servicios secretos americanos, no contra los americanos como tales, porque eso sería dar la espalda al proletariado de los Estados Unidos.

 

El patriotismo constituye el elemento esencial de esta ideología por medio de la cual la burguesía envenena la conciencia de la clase de los oprimidos y paraliza su voluntad revolucionaria…(L. Trotsky, lecciones de Octubre, 4 de noviembre de 1935, Obras, t. 7, EDI,1980, p.63)

 

Los bolcheviques-leninistas del mundo entero pueden estar orgullosos de que, cuando entraron los Estados Unidos en la segunda guerra imperialista, la sección americana, el SWP, defendió a los obreros de origen japonés contra la ola chovinista.  Del mismo modo, durante la ocupación militar (y la opresión nacional) de Bélgica y de Francia por el imperialismo alemán dirigido por los nazis, la sección francesa de la 4ª internacional jamás sucumbió al chovinismo, ni empleó el vocabulario abyecto que le acompaña (“boches” para designar a los alemanes), contrariamente a lo que hicieron los estalinistas. Los militantes del POI incluso consiguieron a editar, en unas condiciones penosas, un boletín con destino a los trabajadores alemanes bajo el uniforme, Arbeiter und Soldat.

 

La adaptación al nacionalismo no es nuevo en Argentina: el oportunista Nahuel Moreno situó en 1956 a su organización bajo la disciplina de Perón.  Pero toda línea de este tipo, producto de la presión de las otras clases sociales sobre el movimiento obrero, es un crimen. Estas concesiones se oponen a la declaración de la revolución proletaria en el país y al reagrupamiento internacional de los revolucionarios. En lugar de enfrentar tal proletariado a tal otro, de dividir a la clase obrera mundial, apliquemos más bien en Latinoamérica y en Norteamérica la línea de Lenin para Asia y Europa:

 

En la Europa “avanzada”, sólo el proletariado es una clase avanzada…Toda la burguesía europea se alía en China con todas las formas de la reacción y de la Edad Media. Contrariamente, toda la joven Asia, es decir, centenares de millones de trabajadores de Asia, tienen un aliado seguro en el proletariado de los países civilizados. (V. Lenin, La Europa atrasada y el Asia avanzada, 18 de mayo 1913, Obras, t. 19, Progreso, 1967, p. 94-95)

 

Analizar correctamente las situaciones concretas e intervenir juntos como bolcheviques nos impone a todos rechazar la herencia podrida de los epígonos de la difunta 4ª Internacional, extirpar el pablismo, el morenismo, el lambertismo, el healysmo, el shatchtmanismo, le cliffismo, el lirismo, el grantismo, el hardysmo, el altamirismo, etc, al mismo título que la socialdemocracia y el estalinismo, el nacionalismo pequeñoburgués y el nacionalismo burgués, puesto que aquéllos sólo son transformaciones de éstos.

 

II .  LA PERSPECTIVA REACCIONARIA DE UNA SEUDO-“4ª INTERNACIONAL” SUPLEMENTARIA

 

12) Pertinencia y límite de vuestro comentario sobre la escisión del colectivo

 

La FT-VP nos ha escrito:

 

Los comités paritarios, comités de enlace, comités de correspondencia…no son invenciones de Lambert y menos todavía de Moreno; son instrumentos puestos en pie por el movimiento revolucionario para establecer discusiones, intercambios, campañas…según la tradición del marxismo revolucionario…

 

El Colectivo ha sido destruido, en nuestra opinión, no por la LOI ni por otro grupo de los que lo constituían, sino porque no había –y no hay- base programática común entre los diversos grupos que lo componían.  Esta es, a nuestro modo de ver, la razón de la bancarrota del Colectivo y de su crisis.

En cuanto a la desaparición de la confianza hacia la LOI, nosotros pensamos que no es una razón política para no participar en el Comité Paritario…

 

¿Decís que la LOI ha querido destruir Lucha Marxista? ¿Cómo es posible eso? ¿Cómo un grupo político, situado en otro país, es capaz de destruirla? ¿No tenéis una explicación mejor? (FT, Carta al  GB, 7 de julio de 2004)

 

El camarada Octavio Lisboa tiene razón en un punto de importancia: si el Colectivo conoció su primera crisis en julio de 2003 (cuando la LOI publicó la Convocatoria internacional en función de sus necesidades nacionales, mientras que LM estaba todavía enmendándola), si el Colectivo sufrió una segunda crisis en diciembre de 2003 (cuando el “secretariado internacional” del COTP-FTICI escindió LM, acusándolos de ser estalinistas y polpotistas), si estalló en abril de 2004 (cuando los representantes del COTP-FTICI abandonaron la 2ª reunión del Colectivo), es necesariamente por desacuerdo programático.

 

Pero ha que precisar varios puntos, antes de intentar volver sobre la principal debilidad política de la Convocatoria:

 

·         La burla del camarada sobre la tentativa de destrucción de LM testimonia una cierta ingenuidad política que los tartufos morenistas se encargarán probablemente de disipar.  La dirección de la LOI escindió LM incitando a la deserción a un militante descontento e indisciplinado que no tenía intención de quedarse en su organización (sus actos lo probaron y él mismo lo escribió explícitamente).  Después cubrió esta operación acusando de estalinismo y polpotismo a la dirección del grupo peruano (algunos meses después de haber firmado la Convocatoria con ellos);

 

·         Igual que unos estatutos no garantizan absolutamente la democracia obrera, una plataforma programática (como la Convocatoria) no puede asegurar que los que la firman la van a respetar.  Por ejemplo, la decisión de lanzar una nueva internacional fue tomada en 1933 con el Llamamiento de los cuatro.  Este documento sacaba lúcidamente las lecciones del periodo, se delimitaba firmemente del reformismo y del centrismo, definía claramente las tareas.  Pero, de sus cuatro firmantes, tres abandonaron el terreno del bolchevismo-leninismo por un programa más amplio y unas organizaciones más importantes…que desaparecieron todas con la segunda guerra imperialista;

 

·         Cambiar los 21 puntos por sólo 5 como ha hecho la “preconferencia” de Brasil, no es corregir las debilidades del Colectivo, sino agravarlas. Como lo probó la trayectoria de los desertores (OSP Holanda, RSAP Holanda, SAP Alemania), en ningún caso se avanza “en la tradición del marxismo revolucionario” edulcorando el programa para poner en pié “burós de Londres” o “comités paritarios” …si estamos hablando de la escuela de Lenin y Trotsky.

 

·         En último análisis, las divergencias programáticas reenvían ellas mismas a posiciones sociales.  Por ejemplo, Hardy, el dirigente secreto de LO en Francia, era un pequeño patrón.

 

Queda pendiente que, como lo habéis planteado, la base programática del Colectivo tenía un punto particularmente débil.

 

13) La Convocatoria dejaba abierta la cuestión de la Internacional

 

Tenéis razón:

 

Si las palabras tienen un sentido, el establecimiento de un centro internacional necesita una unidad ideológica, programática y política…¿Cómo se podría alcanzar esto cuando se expresa, desde nuestro punto de vista, una tal divergencia sobre el balance de la 4ª Internacional que no hay acuerdo sobre el número de la Internacional? (Posicionamiento de la TCI, parte I)

 

Sin ocultar el desacuerdo entre los redactores, la Convocatoria no se pronunciaba claramente sobre la perspectiva de la conferencia internacional, sobre en que desembocaría.  Los adversarios franceses de los 21 puntos consideraban sin importancia el problema:

 

El grupo CRI cree que es abusivo caracterizar de “divergencia importante” entre las organizaciones firmantes la cuestión de la “caracterización actual de la Internacional Revolucionaria”, es decir sobre su nombre: V Internacional, internacional Obrera Revolucionaria o IV Internacional regenerada i refundada … (CRI, contribución a la Convocatoria, parte V, 27 septiembre de 2003)

 

Pero la mayoría de la CC del GB también ha subestimado la importancia de esta cuestión, a pesar de las advertencias de uno de sus miembros (el camarada D. Laurelle) y también de una camarada del GG.  Se figuró que, puesto que los cinco fundadores del colectivo estaban de acuerdo sobre las tareas revolucionarias en Irak y en Bolivia, puesto que habíamos adoptado en común la Convocatoria, el CWG, LM y el GB podrían juntos persuadir a la LOI (y por tanto al GOI) de que la IV Internacional estaba muerta.  Era un error.

 

Para la CC del GB, la principal lección de la escisión del Colectivo por el COTP es que combatirá de ahora en delante de manera firme toda pretendida “reconstrucción”, “refundación”, “regeneración”, “recreación”, “renacimiento”, etc. de una pretendida “IV Internacional”.

La respuesta que vosotros aportáis de momento a este problema es, sin ser idéntica, próxima a la de la FTICI.  Si lo hemos comprendido bien, se puede presentar así:

·         Con ocasión de grandes acontecimientos mundiales, la 2ª Internacional y la 3ª traicionaron: la 4ª Internacional no ha traicionado de manera propiamente dicha;

·         Las corrientes de la 4ª Internacional que degeneran se deshacen de la etiqueta (SWP Estados Unidos, PRT Argentina …);

·         Todo el centrismo contemporáneo progresivo viene de la 4ª Internacional.

·         El trotskysmo ha expresado la continuidad del marxismo-leninismo.

 

Estos argumentos, incluso siendo correctos (cosa que dudamos, con la excepción del último … y siempre a condición  de ponernos de acuerdo sobre lo que hay que entender por “trotskysmo”) no bastan para legitimar, 70 años después, la ilusión de poder reconstruir la 4ª Internacional.  Nunca se ha visto que una organización revolucionaria permanezca revolucionaria durante varias generaciones.

 

14) Etiquetas y números

 

En función del antagonismo entre las clases sociales fundamentales, como consecuencia del dominio económico, político, ideológico de la clase explotadora, hora el partido comunista conduce al proletariado a la victoria con ocasión de una crisis revolucionaria, hora éste es liquidado como organización revolucionaria por la represión pero sobre todo por las capitulaciones de sus direcciones.

 

El mismo Trotsky advirtió a la organización cuyos fundamentos acababa de echar en 1933:

 

Si el régimen burgués sale impune de esta guerra, todos los partidos revolucionarios degeneraran. (La guerra imperialista y la revolución proletaria mundial, mayo 1940, GB, 2004, p. 34)

 

¿Por qué abandonó Lenin la etiqueta de la Internacional Obrera (IIª Internacional)? Porque desapareció en tiempos de guerra y porque casi todas sus secciones pactaron con su propia burguesía (lo que es evidente para los socialpatriotas belicistas, pero no menos cierto para los pacifistas zimmerwaldianos. ¿Por qué Trotsky abandonó la etiqueta –mucho más clara- de la Internacional comunista (3ª Internacional)? Porque ese centro se convirtió en el principal instigador de derrotas y porque ninguna sección de la IC resistió a la revisión del programa y a las traiciones.

 

Nuestra perspectiva es desde ya la de una quinta Internacional obrera, cuyo programa sea claramente comunista, como el de la 3ª y 4ª Internacionales. Por el contrario, la 2ª albergaba todas las corrientes socialistas y su sección faro (el SPD alemán) no defendía la dictadura del proletariado.  La diferencia entre la 3ª y 4ª Internacionales era de envergadura (la 3ª reunió a masas, pero las traicionó a gran escala, la 4ª no pudo construirse como organización de masas y así pues desapareció) y también en el enriquecimiento del programa:  revolución permanente, estado obrero degenerado, revolución política…

La denominación “IV Internacional” permitía, en los años 30, distinguirse claramente de la Internacional socialdemócrata reconstituida y de la Internacional degenerada que se había convertido en estalinista, pero también de las internacionales de las organizaciones centristas, que se negaban de hecho a romper definitivamente con la una y la otra.  Hoy , el interés por levantar la bandera de una “5ª Internacional” es muy limitado, porque la vanguardia actual ignora que existe todavía una 2ª, no ha conocido la 3ª Internacional y sólo conocía con el nombre de 4ª Internacional falsificaciones cada vez más reformistas.

 

Que las corrientes oportunistas, revisionistas y liquidadoras acaban su trayectoria renegando del “trotskysmo” y de la “4ª internacional”, es cierto.

 

·         pero ciertos individuos y corrientes continúan en medio de la charca y, en otros casos, esto puede durar décadas, como el caso de Shachtman o de Pablo

·         la dialéctica obliga a tener en cuenta también que la usurpación del nombre de Trotsky y de la bandera de la 4ª Internacional ha sido muy útil a toda suerte de sectas y de jefes reformistas de corrientes centristas que nunca tuvieron la menor intención de participar en la revolución y de un día preparar una insurrección.

·         Además, la 4ª Internacional no tomó en 1943 el nombre de lC cuando Stalin la liquidó.  El pasado es el pasado…

 

Un aspecto del problema de la numeración que Trotsky no contempló es el siguiente: ¿cuántas “4ª Internacional” hay actualmente?  El objetivo de la TCI es realmente añadir una?

 

La cuestión que os deberíais plantear es la de la continuidad, la de la legitimidad:  ¿hay un centro de la 4ª Internacional? ¿existen al menos secciones de la 4ª Internacional?  Como materialistas, ¿a partir de qué podéis pretender reconstruir la 4ª Internacional?

 

15) Nunca una organización revolucionaria ha vivido 70 años

 

Desde este punto de vista, la 4ª Internacional está definitivamente muerta.

Por todas partes, la